Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
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"Oh, vosotros que estáis siempre en pie,
que surgís de la tierra y que llegáis a tocar el cielo,
pueblos de árboles, sois innumerables,
pero uno de entre vosotros ha sido escogido
para sostener esta cabaña sagrada de perfección.
Vosotros, pueblos de árboles,
sois los protectores de los pueblos alados,
pues sobre vosotros construyen sus tiendas
y crían sus familias,
y debajo de vosotros hay muchos pueblos
a los que cobijáis.
Que ellos, con todas sus generaciones,
caminen juntos como parientes".
(J. E. Brown)


Las fueyas del caxigu, el quexigu
(tipo de roble pequeño):
nun cayen hasta que broten las nuevas
(hojas marcescentes)

Plantas de Lena:
plantas medicinales, arbustos,
floritos, frutales, árboles maderables...

(versión botánica en el asturiano
escuchado a los lenenses

en pueblos, brañas, cabañas)

Lista ya publicada en el libro:
Por los pueblos de Lena,
Ayuntamiento, Hifer, 2014
(p. 651s).
Xulio Concepción Suárez

A

abidul, l'
abiyera, l'
ablanar, l'
ablenu, l'
aceba, l
acibu, l'
alcacer, l'
alcafrisnu, l'
arandanera, l'
argana, l'

artos, los
arveya, l'
arzolia, l'
axenxo, l'

B

bálsamo, el
baúchos, los

berros, los
bilortera, la
blimal, la
blime, el
boliche, el
borona, la
borrachinal, el
boxe, el
brúncanu, el
bruseles, los
brunos, los

C

carapanal, el
carbazas, las
cardeñas, las
carquexa, la
c
arralina, la
c
arrasca, la
carrescu, el
carrizos, los
castañar, la
celedonia, la
cenoyo, el
cerezal, la

"La compañía del árbol produce... unos sentimientos lentos, sosegados, duraderos y profundos"
(Ignacio Abella)

chamera, la
champaza, la
chinizos, los
chinu, el
ch
oréndanu, el
choríu, el

cirigüeña, la
ci
rolar, la
cornapú, el
corrigüela, la

E

encina, l'
enredaera, la
érgumas, las
escanda, la
escuernacabras, l'
espadanas, las
espantapastores, l'
espinera, la

F

faya, la
feleches, les
felichu, el
figal, la
fisga, la
flor de las culiebras, la
fresna, la
frisnu, el

"Hubo un tiempo en que la plantación de árboles se hacía sólo para obtener especies frutales o, siguiendo una tradición, dentro de un ritual. Hoy, no sólo es necesario plantar árboles en el monte y por doquier, sino que de ello depende en gran medida nuestro futuro... No es suficiente plantar diez, cien, mil o un millón de árboles; el árbol debe crecer en todos los terrenos y, sobre todo, hemos de hacerlo arraigar en tierra fértil que es la imaginación del niño: enseñándole los secretos del árbol y sus querencias, hablándole de su función en nuestra casa y Madre, la tierra"
(Ignacio Abella)


Las érgumas

G

gabuxas, las
gachegas, las

gamones, los
gancios, los
gavilanceros, los
gayubas, las
gorbizas, las
gorbizos, los
grama, la
grietas, las
guindal, la

H

hortelana, la

L

lique, el

"Si quieres tener calor,
y además buena foguera,
en el menguante de setiembre,
corta la madera"

M

mambriichu, el
manzanal, el

manzanilla, la
manzanillón, el

mazacorales, los
meruxa, la
morera, la
mofo, el
mostayal, la
muérdago, el

N

negrillo, el
nervaso, el
nieblos, los

nielda, la
nisal, la
nozal, el

O

orieganina, la
oriégano, l'

"El abedul aparece en el planeta hace más de 30 millones de años, quizá como una respuesta a la necesidad de colonizar las tierras más frías e inhóspitas. Sus semillas son los seres alados más ligeros que imaginar se pueda (1 kilo contiene varios millones), el viento las transporta lejos y de esta forma llegan fácilmente allá donde la tierra precisa su cobertura"
(Ignacio Abella)

P

pavia, la
pegamanos, el
peornos, los
peral, la
pericón, el
perrexil, el
poleo, el
piescal, la
piruxechos, los
piruyal, la
pléanu, el
pochiscas, las
pochiscos, los
porrera, la

Q

querdu, el

R

rebochas, las
rebochos, los

repegones, los
rúa, la

S

salguera, la
salguiru, el
sanguinaria, la
sanxuanes, los

T

té montés, el
tértamu, el
teyón, el
tilar, la
tixina, la
tixu, el

U

umiru, l'
urcias, las

V

vegambre, la
venceyes, les
viruéganos, los

X

xabú, el
xangonera, la
xanzaina, la
xinestas, las
xistra, la
xunclos, los

Y

yerbaluisa, la
yerba madrona
(Lathraea clandestina)

.
Las flores de la mantega:
el paniquesu

La mayoría de estas plantas
ya están descritas
en las diferentes
obras y trabajos del autor
Xulio Concepción Suárez

"Cada árbol es un depósito de fuerzas
salidas del sol y de la tierra,
y podemos extraer estas fuerzas.
Escoged un gran árbol,
os arrimáis colocando la mano izquierda
a vuestra espalda,
con la palma apoyada en el tronco,
y la mano derecha sobre el plexo solar.
Os concentráis en el árbol pidiéndole
que os dé parte de su fuerza.
Entonces se produce una especie
de transferencia de energías que recibís
a través de vuestra mano izquierda
y que cedéis mediante la derecha
al plexo solar.
Luego dáis las gracias al árbol"
(Omraam Mikhaël)

Algunas reflexiones sobre la madera

Muchas precauciones y técnicas siguen recordando algunos para tratar la madera, de forma que se conserve con el tiempo. Por ejemplo,

  • insertar: la maera insierta, la que está injertada, es la que va a durar más tiempo, pues la que es brava, la que nació espontánea en el monte, se daña antes, raja...

  • cortar al menguante: con los crecientes o luna llena, la savia está arriba y va a dañar la madera con el tiempo (apuliya); y dentro de los menguantes, el mejor el de enero; luego, el de setiembre, pero entonces hay que dejar la rama sin cortar, para que se vayan secando poco a poco y saquen toda la sabia del tronco; entonces quedará una madera dura, sana y muy resistente a las enfermedades, la polilla...

  • catar maera de faya: la mejor corta de la faya es el menguante de mayo, justo cuando empiezan a brotar las primeras hojas; se corta entonces el árbol, se dejan también esas ramas incipientes durante unos días, se quita la corteza al tronco mientras está húmedo todavía (pela muy bien), y toda la savia irá saliendo fuera también (todavía no tiene mucha por estas fechas); va quedando así una madera blanquecina, que se vuelve muy dura y resistente para cualquier uso; no se clava ni una punta -dicen los expertos lugareños; con esta madera se hacían las retrigas de las pesebreras de las cuadras y cortes; los palos que van encajados entre el pesebre y la viga retriguera del treme; estas retrigas eran muy vigiladas, pues si una retriga se rompía y se soltaba una vaca, podía matar a otra que estuviera amarrada e indefensa; una catástrofe para la economía familiar del año; por eso se prefería la faya del menguante de mayo, por mayor seguridad; se suma el dicho, "la faya, siempre a tichu o siempre al agua".

  • cuartiar: la mejor forma de que la madera no se resquebraje es cuartiala, abrirla en cuatro partes; primero al medio, y luego, cada mitad, a la mitad todavía; quedan cuatro cuartos; entonces, se les quita la parte de corazón a cada una, y el resto es madera que ya no raxa, racha, arracha... (no raja).

    "Un árbol dice:
    'Mi fuerza es la confianza;
    'no sé nada de mis padres,
    no sé nada de mis miles de retoños
    que todos los años brotan de mí.
    Vivo hasta el fin el secreto de mi semilla,
    no tengo otra preocupación.
    Confío en que Dios está en mí,
    confío en que mi tarea es sagrada
    y vivo de esta confianza'
    (Hermann Hesse)

En fin, hasta un carácter mágico tenían las plantas, los frutos, las ramas, en muchos casos. Sirva el caso de las nueces:

"Una nuez en azúcar,
y otra nuez en la sal,
y la suerte,
nunca te faltará
"
(copla quirosana)

Para el origen de los nombres
(la etimología),
ver Diccionario etimológico.

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