Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

"Perico fo pa la siega,
Marica quedó tsorando.
¡Ay! mio Perico del alma,
ónde tarás cabruñando".

(Recogido por Juaquín Fernández)

La cultura rural de montaña:
por el camino de la etimología

(La Etnografía, la Etnolingüística, la Etnotoponimia...)

1. Hay una cultura rural poco investigada: la cultura ('el cuidado, el cultivo') de la faya, la cultura del fresnu, la cultura de las cabanas, la cultura de los caminos, la cultura de la nieve, la cultura de las moras, la cultura de las piedras, el culto a los dioses en las peñas, la cultura.... oral, simplemente registrada en la memoria de los lugareños, y en buena parte recordada a través de los topónimos¨. En fin, la Etnografía en todas sus facetas populares: Etnobotánica, Etnozoología, Etnogeografía..., como se verá.

2. Y debajo de los topónimos, las ciencias más librescas: la Geología, la Botánica, la Geografía, la Historia, la Hidrografía, la Topografía, la Química, la Climatología, la Antropología... Muchas ciencias amalgamadas en cualquier nombre de lugar, o bajo cualquier canturrial.

3. Hasta el derecho consuetudinario, las costumbres comunitarias asentadas sólo en la palabra oral del topónimo: Los Tres Xueces, Los Cuatro Xueces, La Escrita, Sierrascrita, La Raya, El Muñón del Agua (con sus 'testigos' bajo la piedra), Piedrafita (muchas), El Fitu, La Comuniá, Las Comuñas, La Braña d'Adentro, La Braña d'Afuera, La India d'Aquende, La India d'Allende, Tresconceyos...; o Les Mediescuadrielles, Los Cuadros, Las Morteras, Las Rogás, El Cantu la Riña... (cada uno con sus leyes conservadas en la memoria colectiva de las partes implicadas). Muchos topónimos asturianos en este campo.

4. El lenguaje del suelo: un sistema ecológico completo. Algunos nombres son muy fáciles: El Fontán, L'Ascandalera, Buenavista, La Calle los Felechos, Figareo, Felechosa, La Felguera, Fierros... Otros están bastante claros también: El Xugu la Bola, La Bolera, Pena Manteiga, La Vachina las Mantegas, El Colláu la Mantega, La Fuente la Otsera, La Fuente la Leche, Tseitariegos, Las Robequeras, Brañagallones, La Mostayal, La Terenosa, La Felguera, Felechosa, El Fontán, Los Bígaros... Otros, sólo pensarlos un poco más: Saúgu, El Preu l'Acero, Cebero, Los Altares, El Fabucal, El Jaedu, El Mazucu, La Jayada, El Jobón d'Aliseda, El Jou la Cistra, El Jultayu, Toneo, Toneyu, El Retriñón...;

5. Y tantos otros con explicación sobre su propio entorno. La Roble, Juan Roble, Robles, El Barral, El Gamoniteiru, El Gamonal... Otros hay que redescubrirlos, desmontar la interpretación popular: La Fuente'l Veso, La Fuente'l Verso, El Pozu las Muyeres Muertas, L'Homón de Faro, Pandemules, Pena Cabello, Cebolleda, Calabazosa, El Picu L'Hurru, La Fiesta'l Bayo, La India de Aquende, La India de Allende... Otros son más discutibles: L'Angliru, La Fuente la Plata, El Monte Redes, Pena Podre, Peña Vieja, Urriellu, Belmonte, El Puertu Manzaneda, Sierrascrita, Carreña, Puertas...

6. Otros, ciertamente, habrá que pensarlos todavía: Carnizoso, Cármenes, Quirós, Carriá, Peña Salón...

7. La toponimia femenina. Haciendo un poco de estadística toponímica, hay en las montañas un predominio de nombres femeninos, tal vez por aquello del género dimensional: todo lo que produce, lo amplio, lo extenso, lo ilimitado, lo que florece, lo que da frutos, lo colectivo, lo uniforme, lo continuo, lo apacible, lo soleado, lo social, lo soleyero, lo topaero... Son siempre adjetivos referidos a nombres como tierra, braña..., pocos más

8. Lleva nombres femeninos (adjetivos, en su origen): La Mayá, La Braña, La Mortera, La Collá, La Pornacal, La Siete, La Fresnosa, La Terenosa, Las Michariegas, Trigueras, La Campa...). Frente a lo masculino: más reducido, individual, menos productivo... (El Picu, El Cantu, El Campu, El Colláu, El Tesu, L'Urru, Urriellu, El Siete...).

9. Todos los campos del lenguaje toponímico del suelo: oronimia, litonimia, fitonimia, zoonimia, cromonimia, hidronimia, teonimia, mitonimia, hagionimia, etnonimia, antroponimia, agronimia, socionimia, eponimia, odonimia, talasonimia, endonimia, exonimia... En otras terminologías: orotoponimia, litotoponimia, fitotoponimia, zootoponimia, cromotoponimia, hidrotoponimia, teotoponimia, etnotoponimia, antropotoponimia, hagiotoponimia, agrotoponimia, sociotoponimia, epotoponimia, odotoponimia, talasotoponimia, arqueotoponimia...

10. En fin, es lo que ya se ha dado en clasificar con sus diversas terminología científicas: Etnolingüística, Etnotoponimia, Etnolexicología, Etnobotánica, Etnohistoria, Etnopaisaje, Etnoictionimia, Etnofitonimia, Etnogeografía, Etnosociología, Etnogeología, Etnobiología, Etnoagricultura, Etnoalimentación, Etnoeconomía, Etnozoología, Etnosemántica, ...., términos todos ellos ya más o menos aceptados en los vocabularios específicos, internet...

Toda la realidad circundante, el entorno, la ecología al completo, se intenta analizar hoy desde la perspectiva popular (otra cosa son los resultados), aún en las materias más técnicas: Etnoecología, Etnohidrología, Etnomatemáticas, Etnogeometría, Etnoarquitectura, Etnoquímica, Etnotecnología, Etnofísica, Etnofilosofía, Etnoliteratura, Etnolingüístca Etnomorfología, Etnosintaxis, Etnomúsica, Etnomedicina, Etnomitología, Etnomicología, Etnorreligión, Etnopaleontología, Etnoarqueología, Etnoturismo, Etnocultura...

En definitiva, se trata del estudio de la realidad circundante en relación con los lugareños, con el pueblo, con la gente: la investigación del uso que los pobladores de las sucesivas culturas fueron dando con el tiempo al paisaje, a las construcciones de las cabañas, a las rocas, a las piedras, a los animales, a las plantas, a los mitos, a la música, a la literatura oral...; con las palabras mismas, con el léxico, con la lengua, con las palabras del suelo, razón por la cual, un mismo utensilio del campo tiene raíces verbales diferentes (o muchas variantes) en cada zona; y el mismo picacho de una montaña se llama de forma distinta en cada vertiente, pues distintas son las formas de mirarlo que tuvieron los lugareños desde cada pueblo en la ladera (al sol, a l'aveseo...).

O, lo que es lo mismo, la etnolingüística (la etnomorfología, la etnosintaxis) es el camino hacia el descubrimiento de la perspectiva que observamos en las palabras y términos del entorno a cerca de la función que para los nativos tenía (y tiene) cada palmo de paisaje, cada planta, cada animal salvaje o doméstico, cada seta, cada romance, cada medida de la tierra, cada peña... La etología de la diversidad (la biodiversidad).

11. En resumen, se trata aquí del estudio complejo del entorno en la perspectiva multidisciplinar. En nuestro caso, es estudio del origen de las palabras de lugar motivadas por la forma del terreno, la piedra, las plantas, los animales, los colores, las aguas, los dioses y diosas, los hombres y muyeres, los cultivos, la vida social, los héroes, los caminos... Por la función que les dieron los pobladores desde tiempos muy remotos (se dice que en Atapuerca ya).

12. El lenguaje rural de los pueblos, donde aprender en directo los nombres de las plantas (faya, espinera, carbayu, rebutsu, salguera, salgueru...); de los animales (corzu, robizu, melandru, tsondria...)...

Esquema etimológico de terminologías científicas

Esquema etimológico de palabras asturianas

Para más información, ver
Diccionario toponímico de la montaña asturiana.
Julio Concepción Suárez
Editorial KRK. Oviedo

Algunos otros ejemplos de etimologías reducidas

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Para otros ejemplos de etimologías

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