Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
por Xulio Concepción Suárez

Diccionario etimológico de la lengua asturiana:

el léxico asturiano según las preguntas más frecuentes de aquellas palabras menos analizadas

Algunas etimologías asturianas ya están recogidas en el Diccionario etimológico de toponimia asturiana;
y en otros libros y trabajos del autor.Julio Concepción Suárez

Sección de preguntas y respuestas
NOTA GRÁFICA: es evidente que por razones informáticas no se pueden representar los fonemas como sería de rigor en la lengua originaria (vocales largas, breves..., ā, ē, ĕ, ī, ĭ, ō, ŏ, ū, ŭ...): saldrían deformados en muchas pantallas. Por otro lado, se transcriben en la misma voz ts/ch/ll (conscientemente), porque así muchos lectores las buscan ya en diccionarios y en la red (luego descubrirán que son distintas en grafía y en fonética).

Primera parte: A - B
Segunda parte: C - CH
Tercera parte: D - F
Cuarta parte: G - J
Quinta parte: L - P
Sexta parte: Q - V
Séptima parte: X - Z

Anotación previa

Ante el interés creciente y las frecuentes preguntas sobre la etimología de diversas palabras asturianas (al lado de los topónimos), me complace, una vez más, poder aportar algo en este campo, también con tantas deficiencias en la etimología sobre el léxico asturiano hasta la fecha (sin tesis doctorales, sin diccionarios etimológicos...).

Es la pregunta, siempre un poco misteriosa, del origen, el significado, el sentido de las palabras, ya articuladas en estas montañas desde muchos milenios atrás: raíces preindoeuropeas, indoeuropeas, celtas, griegas, latinas...

La imprescindible aportación lugareña

Una buena parte de estas palabras se deben, una vez más, a los paisanos y paisanas de los pueblos: yo pregunto, y ellos preguntan también; yo busco unas etimologías (unos topónimos), y a ellos les interesa saber de dónde vienen palabras que resuenan por las caleyas todos los días. Yo creo que la comunicación perfecta. Y el aprendizaje redondo: todos enseñamos y aprendemos de todos y de todas.

Gracias dobladas por ello. Las voy pasando a la web, por si algún nietu o nieta se las va bajando al güelu o a la güela en la pantalla de internet...

Con ocasión de otras muchas preguntas de paso

La otra cosecha se va formando con otra serie de respuestas a preguntas que me llegan por correo, redes..., por parte de aficionados, estudiantes, profesorado; o asturianos lejos de estas montañas, que nunca perdieron la lengua de su infancia a pesar de los años y las distancias. Incluso, son ya generaciones de nietos descendientes de aquellos primeros bisabuelos que se fueron ya hace siglos.

Gracias, también, a las preguntas espontáneas que van surgiendo entre los amigos/as, alumnos/as, ex-alumnos/as..., por esas largas (a veces un tanto durillas) andaduras por las montañas: por las camperas, por los pedreros, por las traviesas, por los hayedos, por las carbas interminables picu arriba sin senderos, o entre los últimos riscos de las breñas, ya casi a puntu de alcanzar gayasperos el buzón de la cima...

Entre risco y risco, "de poisa en poisa" -que dicen los vaqueros-, a veces obligados por la nublina ciega, o abechugaos (agospiaos) en las cabanas, vamos deshilachando palabras y topónimos pal ordenata, y pa otras publicaciones y trabayinos, cursos y cursinos, de vez en cuando. Placer doblado en la andadura. Gracias por las preguntas (y por las ideas aportadas, por supuesto). De otro modo no saldrían a cuento las etimologías, los lexemas, los morfemas...

Y con los estudios etimológicos más documentados

Para esta esfueya de etimologías consultadas (léxicas y toponímicas), me remito a unos cuantos estudios más genéricos escartafoyaos, y de más publicaciones desde hace tiempo: Corominas, Menéndez Pidal, Meyer Lübke, Alfred Holder, Emilio Alarcos, Manuel Alvar, Krüger, Gerard Rohlfs, Ernout-Meillet, Louis Deroy, Marianne Mulon,

Como tantos otros estudiosos: García de Diego, Zamora Vicente, Dámaso Alonso, José Manuel González, Álvaro Galmés, Eligio Rivas Quintas, Josep Mª Albaigès, Lourdes Albertos, Antoni Griera, Nieto Ballester, J. Luis Pensado, Jesús Neira, Battista Pellegrini, Albert Dauzat, Charles Rostaigne, Auguste Vincent, Éric Vial, Joseph Piel, François Maurice, Javier García Martínez, Julia Miranda, Martín Sevilla ...

Esos saberes lingüísticos para continuar analizando la cadena verbal asturiana en cada tiempo

Muchos estudios, y muy documentados en la investigación oral y escrita, siguen familiarizando y divulgando el origen de las palabras al alcance de la mayoría y en sus distintas lenguas o variedades regionales: Fernando Cabeza Quiles, Quintana Cabanas, Segura Munguía...

O José Ramón Morala, Álvarez Mourín, Francisco Villar, Roberto Faure, Edward A. Roberts, Bárbara Pastor, P. Celdrán, García Arias, Juaquín Caridad, Julián Rubén, Xesús Ferro Ruibal, F. Álvarez-Balbuena, Xulio Viejo, Ramón d'Andrés, Cristian Longo, Ignacio Prieto Sarro, José Rodríguez, José Luis Fuentes, Adriana García, Nuria Ménguez... Y por el léxico vamos llegando a la toponimia también (todos ellos ya citados en la bibliografía de esta páxina web).

No hace falta decir, por tanto, que serán explicaciones etimológicas asentadas en estudios filológicos, ya publicados por diversos lingüistas europeos, con las aportaciones personales en la medida de lo posible: en algunos casos, podrán seguir siendo discutibles, claro está. Algún día disfrutaremos de un *Diccionariu etimolóxicu asturianu..., de toa la llingua asturiana.

En fin, caminando hacia una mejor teoría y práctica de la lengua asturiana en los pueblos

En todo caso, y mientras tanto, estas deficiencias etimológicas sobre el léxico regional sólo se podrán suplir (muy escasamente) con algunos estudios parciales poco al alcance de la mayoría. Unas cuantas palabras se podrán encontrar, no obstante, en el Diccionario etimológico de toponimia asturiana. Julio Concepción Suárez. Ed. KRK. 2007. Oviedo.

En esta misma página-web se incluye un esquema de etimologías toponímicas, extensibles a la palabra correspondiente asturiana en la mayoría de los casos: el origen es el mismo. Y (si hay paciencia) existen esos estudios filológicos y etimológicos a niveles regionales, nacionales, internacionales... (en español o en otras lenguas). Por esto se añade una bibliografía en esta y otras páginas ya publidadas: más de 700 obras alfabetizadas.

ANOTACIÓN FINAL.

En fin, hay cierto un vacío en cuanto a etimologías asturianas, en forma de una bibliografía divulgada (y divulgativa), al alcance de la mayoría; al servicio del pueblo y de los pueblos; de estudiantes, o sólo aficionados (la cultura debiera estar al alcance de todos y de todas). Y, por supuesto, fuera de los despachos y vitrinas cerradas a cal y canto, como si de un nuevo "árbol de la ciencia" se tratara, otra vez prohibido, tantos milenios después.

Los estudios y aficiones a estos temas deberían dar como resultado unos jóvenes investigadores desde las escuelas, desde los institutos, desde los colegios, desde las aulas universitarias... Pero la realidad (visto el resultado de las últimas décadas) es que las investigaciones más bien se cierran con muchas torgas; y hasta se eliminan (se peschan) algunas especialidades de Filología Románica...

No obstante, algo es algo, y no hay que olvidar los trabajos de tantos y tantas estudiantes por los pueblos asturianos, sin otro destino en la mayoría de los casos, que arañar unas décimas para la nota del curso. Pero algunos aspectos quedan investigados, aunque sólo sirvieran para enchir el currículu, de maqueta y de sillón, de daquién aprovecháu (o aprovechá): pa que nun se pierdan del too los trabayinos, vamos...

Todo ello muy animado hoy con el grato discurso de los foros en las redes digitales: montañeros, aficionados y aficionadas a las palabras desde sus remortos orígenes, hasta su uso virtual

Esperemos que, en estos tiempos líquidos, los vientos cambien también para la investigación lingüística asturiana; y cambien en plazo breve. Por lo pronto, ya compensa en parte ese interés creciente por estos temas en las web y en internet: foros muy animados, como el de Foropicos (www.foropicos.net), donde unos cuantos entusiastas de las palabras y del placer de la montaña discuten animadamente cada día.

Un estímulo más, digital en este caso, para seguir recorriendo brañas, raíces prerromanas y diccionarios, por si pudiéramos aclarar en algo esas etimologías que se rastrean o diluyen tantas veces entre las nublinas y las breñas de la ciencia. O como leemos en Celtiberia (www.celtiberia.net) a través de sus debates, sección de preguntas y respuestas, repertorios toponímicos...

En fin, entre unos y otros, con ese péndulo incansable que oscila de la divulgación a la ciencia, y viceversa, seguimos en la estaferia digital. Habría muchas experiencias que citar de paso; como la exhaustiva sección de diccionarios y variedades léxicas regionales elaborada por José Ramón Morala Rodríguez para la web, en la vecina Universidad leonesa (todo un ejemplo). Casi nunca se sabe dónde comienza un camino: siempre puede quedar alguna huella, alguna senda, de quien pasó antes.