Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

"...prueba clara de que hubo por estas laderas muchas viñas en lo antiguo. Aún se ven estas parras hacia el puerto, y señaladamente en Llanos de Somerón” (Jovellanos, Diario V).

 

Yanos de Somerón.

YANOS DE SOMERÓN,
CHANOS DE SOMERÓN,
LLANOS DE SOMERÓN

Entre Yanos y Chanos

Lugar de la parroquia de Yanos (Lena), que se encuentra a 19,2 kms. de la capital municipal, con una altitud de unos 890 ms. Su población es de 52 habitantes: llegó a tener 345 por los años veinte. El poblado (para los paisanos de antes, Chanos de Somerón) se levantó a media ladera del Payares, en un rellano soleado y vistoso, entre la profunda vaguada del río que desciende de Valgrande, y los altos del Carril, Sierrascrita, El Curuchu Braña y La Vega'l Puzu.

Hoy, las reformas toponímicas oficiales, decidieron poner en los letreros Chanos de Somerón, siguiendo la fonética de la zona que justifica es realización antigua del topónimo. Pero entre los vecinos y vecinas hay un cierto desacuerdo, porque dicen que ahora es Yanos de Somerón entre la mayoría de los hablantes, de forma que no habría que recurrir a un nombre que ya no es de uso en las caleyas del pueblu. Ellos prefieren Yanos.

Cimavicha: la antigua villa rural

A juzgar por los nombres del pueblo, Yanos fue otra villa en el conceyu, como atestigua Cimavicha : conjunto de fincas actuales sobre el pueblo en el camino hacia los altos del Carril. Entre los vecinos sigue la voz oral de que fue el origen del pueblo: allí estaban situadas las casas primeras hasta que fueron arrasadas por una valancha de nieve desprendida de los altos del cordal.

Hoy se llama también a esta zona Las Pedrosas, tierras de labor en las que se encuentran con frecuencia "precisan los vecinos- restos de murias, teyas rotas", que interpretan como restos de la villa desaparecida (latín villam , 'casa señorial, posesión rural completa').


los arveyos ente l'ascanda

Los sabrosos arveyos de Yanos

Yanos de Somerón es, todavía hoy, uno de esos pueblos relativamente mejor cultivados del concejo: arveyos (que se han hecho ya famosos), fabas prietas, escanda... Son unos arveyos más pequeños que los guisantes normales, los arveyos de güerta; más azulaos, más finos, un poco más duros; sin arrugas, incluso una vez secos... Se siembran mezclados con la escanda (a voleo), de forma que la planta trepa por la paja del cereal hasta la espiga.

La fecha de siembra es en diciembre, cuando la escanda, pues existe la idea de que tien que tapalos la nieve, las xelás. Tal vez por eso, luego tienen más sabor, son más resistentes a las enfermedades, más duros... Y esa mezcla en la tierra con la espiga, sin formar mata con otros al lado, tal vez sea también la razón del sabor especial que adquieren a diferencia de los que van en riegu, o en cuadros, todos juntos.

Su crecimiento también es más lento que los arveyos de güerta normales: no se recogen hasta últimos de agosto o setiembre arriba, a diferencia de los otros mayores, que se comían por xunio, a la entrá'l verano ya, en verdes, más bien, pues hacían falta pal pote; por esta razón, en algunos pueblos, a estos primeros arveyos les llaman cocina: semar cocina yera semar algo temprano en un güerto próximo a la casa para recoger pronto en el tiempu de la yerba.

Las tierras con piedra suelta, aquellas irías soleyeras...

Por otra parte, se siembran en tierras con mucha piedra suelta, como tienen las fértiles irías de Yanos: a diferencia de otros pueblos, donde los vecinos tienen la costumbre de quitar la piedra y amontonarla en una esquina, porque dicen les estorba para las faenas (sachar, arrandiar...). En Yanos ni se les ocurre quitar la piedra menuda de las tierras.

Dicen con fuerte autoestima en el pueblu que los arveyos de Yanos nun valen pa otras tierras; que muchos intentaron semalos en otros pueblos, pero que nun dieron resultao, que nun saben nin crecen como en las irías de Calechano, La Fuente... Habría que sumar la circunstancia del sol: Yanos ye lugar muy soleyeru buena parte del año, ya desde bien temprano.

Unos arveyos en sin coscoyos

Por todo ello, o por otras razones a investigar, el caso es que los arveyos de Yanos nun criaban coscoyos al secar: esos pequeños insectos que afuracan el arveyu incluso ya de verdes. Ahora los congelan y se acaba el problema. Pero antes no había congeladores ni neveras y no se perdían los arveyos.

Algunos jóvenes emprendedores están hoy por la labor de investigar la plaga, corregirla y volver los arveyos de Yanos a las mesas y a los guisos de antaño. Pero hay que investigarlos en el laboratorio, claro, pues los tiempos, el clima y sus cambios, las técnicas acordadas por los nativos (los chanetos, los papariqueros, que dicen allí), son otros en el milenium.

Por ejemplo, rotando las tierras con otros cultivos (patatas, maíz): el año que tocaba escanda y arveyos, nun se cuchaba (no se abonaba el suelo). Tampoco se sembraban en tiras, o en riegos por los laterales del sembrado, tal vez para que no formaran plaga al estar más apelmazados, y así no hubiera plagas, contagios. Algo habría, porque hoy no se conservan como antes. Antonio, buena memoria del pueblu, recuerda que los sulfatiaban con agua de cola de caballo fervío, cuando estaban todavía en flor.

Y estos arveyos (antes, arvechos) pueden dar una clave más para atestiguar la pronunciación del nombre anterior de Yanos, que parece se pronunciaba Chanos. Queda el dicho:

"Los arvechos del güichu priitu
de la Iría de Calechano,
machaos con la palanca,
saben que arremolinan"

La escanda pisá con las madreñas

Sabido es todavía hoy que Yanos ye tierra de buena escanda: buenas espigas, grenu que acude al pesu, entrao en farina... Y, antes, con su técnica acordada: xamuscar primero las espigas; o pisalas de madreñas nel montón (el piséu), pero girando los tacos de tal manera que ficieron de molín a modo de morteru pa separar los granos de la poxa en lo posible. Después, a mayar con el meyu del manal sobre el piséu.

Y como símbolo de esta molienda y de la escanda, en el fondo del valle y del pueblu, bajo las irías y las casas, sobre las mismas aguas del río Valgrande, estaban El Molín de Güerza y El Molín de la Caseta. Hoy quedan algunas murias y una rica voz oral de molineros, molineras y moliendas.

Muchos nombres del paisaje van describiendo el tupido mosaico de tierras de semar hasta estos mismos días. Pero el pueblu mismu de Yanos, ciertamente 'llano', apenas ofrece nombres de los barrios y caleyas que distingan partes prominentes: sólo abajo está El Cantón, tal vez por la proximidad al comienzo de las pendientes y barrancos que terminan sobre las riberas y ribayas del río Valgrande.

En medio ya del pueblo queda El Terriru, Entelailesia... Un centenario tixu preside la iglesia parroquial dedicada a Santiago. Ya lo dice la copla: En Chanos como ye tan chano, tol agua apicha...


(Foto de Avelino Llera)

O las suculentas uvas y parras de las que habla Jovellanos

Yanos debió tener sus racimales, parras, cepas de uvas, como sobreviven hoy asilvestradas en tantos pueblos; o cultivadas por los más curiosos al par de casa para un poco de vino de casa, incluso, aunque sea mezclao con uvas de León. Así se recuerdan plantadas por aquellas fincas de Saldorio, La Granxa, Cabeza la Pena... Y como atestiguan tantos topónimos lenenses: La Viña, Las Viñugas, Valdelasviñas, El Quentu las Viñas...

Sirvan las palabras de Jovellanos a su paso por El Payares, mirando pa Yanos:

Se ven por todas partes en este concejo [Lena] muchas parras silvestres en los setos, no sólo a orillas del camino, sino en todos los de la ladera. En algunas partes, enlazándose con los alisos, fresnos y castaños, forman bellísimos festones, porque sus hojas toman por este tiempo diferentes colores, desde el amarillo hasta el sanguino: prueba clara de que hubo por estas laderas muchas viñas en lo antiguo. Aún se ven estas parras hacia el puerto, y señaladamente en Llanos de Somerón” (Diario V).

Al par del Camín Francés

El pueblo de Yanos de Somerón hubo de crecer en parte al lado del camín real del Payares, que procedía de Castilla por la abadía de Arbas, La Calera, Tibigracias, La Capillona, El Mayéu l'Estudiante, El Cochéu los Muertos, El Xugu los Bolos, Polación, El Camín de los Frailes, San Miguel del Río, Santa Marina....

Y seguía el mismo camín de peregrinos por Valcárcere, Munistiriu, La Fuente la Berguera (próxima a la alberguería hoy en ruinas), Espinas, Serralta, La Barcelona, Fresneo, San Miguel d'Heros, Herías, Campomanes...

Este camino amplio, más bien llano, muy soleado, y empedrado en buenos tramos, se conserva todavía hoy en buen estado, a pesar de los desperfectos cometidos en las pedreras por algunas reformas y trabajos recientes.

Los buenos madreñeros al par de los fayeos, la maera del monte...

Como poblado también nacido a la falda de los hayedos y abidulares (El Carril, Las Tsinares, Tronco, Valgrande...), conocidos fueron los madreñeros de Yanos que, como los del Nocíu y La Malvea o San Miguel del Río, construían numerosos pares de madreñas y otros aperios con destino a las ferias y mercaos leoneses al otro lado de los altos del Payares. Otra pequeña industria artesanal, sin duda, floreciente y productiva en su tiempo.

Se recuerdan algunos carreteros famosos, que con sus parexas de vacas o gües baxaban la maera a Fierros por los antiguos caminos, muy cuidados entonces. Poe ejemplo, a Pachinín que hasta tenía las vacas muy educadas y todo: como le gustaba el anís y el vino, una vez descargáu el carru en Fierros, y agotado de tanto puxar pe la maera, pensaba que tenía derecho a su descanso merecido.

Así -cuenta Antonio con gracia- xubía Pachinín al querru, emponía la parexa camín arriba, y se echaba tranquilamente a descansar bien despreocupáu; al triquiteo del querru y las esquilas, el arrieru daba buena cuenta de la botella correspondiente, por un buen ratu, que solía coincidir con una siesta prolongada, justo hasta que las dóciles vacas se detenían, fatigadas elllas también, a la puerta casa. ¡Cómo tenía educadas Pachinín las vacas...!

Recuerdan también Juan y Antonio las técnicas de aquellos hábiles maderistas y carreteros para cargar los gruesos maderos al carru, tantos años antes de las grúas actuales al alcance de la mayoría. Para levantar una rolla, se pinchaba por la cabeza, y se ataba al xugu de la parexa, una vez colocada justo a la altura del pinchu; las vacas iban levantando poco a poco la cabeza al tiempo que elevaban la pieza, justo al tiempo que el carreteru iba metiendo la parte trasera del carru bajo la rolla.

Una vez con la pieza ya sobre el carru, se iba pinchando poco a poco hacia a trás, y levantando de nuevo para que el carreteru siguiera metiendo el carru debajo. Ya con varias pinchadas y levas, la pieza quedaba colocada sobre el carru para el transporte. No había grúas en cualquier monte ni al alcance de cualquiera. La habilidad y el ingenio de las manos tenían que suplirlas por fuerza.

Los últimos diezmos y primicias a la iglesia de Dios: con Primitivo Cachero y José Abella

En la memoria de los vecinos y vecinas de Yanos, prevalece una costumbre de especial importancia en la cultura asturiana: la de pagar los diezmos y primicias a la iglesia de Dios. Nos la resumen Antonio Cachero y Juan con detalle: hasta sus últimos días, Primitivo Cachero (padre) pagaba puntualmente cada año un litro de aceite de oliva pa la candilexa del Santísimo de la iglesia parroquial.

Según la voz oral, la costumbre procedería del antiguo sistema de pagos en especie al Monasterio de Arbas. Cuenta Juan que José Abella había hecho lo mismo hasta su muerte, hace un par de décadas atrás; incluso su esposa siguió haciéndolo años después con la misma devoción.

Ciertamente la costumbre está arraigada en el pueblo, pues hasta tiene sus anécdotas: en una ocasión salió el cura de turno a pedir aceite pa la candilexa del Santísimo (el viril / biril, que dicen aquí), protestando porque nadie daba nada, y argumentando que le hacía falta para alumbrarle durante todas las noches. Entonces, Juanito, un paisano muy ingenioso del pueblu le contestó de sopetón:

" Sr. Cura, pues dígatse Ud. a isi Señor que se eche más temprano! .

Y otras muchas anécdotas parecidas

Muchas otras ocurrencias y agudezas populares nos cuentan Antonio Cachero, Juan, Chuchi, Tino... En otra ocasión pedía otru cura pa la fiesta'l pueblu y pal Sentu, alegando que nadie colaboraba, que todo costaba mucho, que había muchos gastos, que si el gaitiru, que si el tamboretiru, que si los volaores... Llegó, por fin el día la fiesta y, por supuesto, ni hubo gaita ni tambor, ni volaores...

El cura volvió a insistir en la homilía que no había sido posible animar la fiesta, pues nadie daba nada, nadie colaboraba con cuartos... Entonces un lugareño escuchaba atento y resignado atrás en la tribuna, hasta que se le colmó la paciencia y le contestó al cura con tanta agudeza como sabia ironía fina y popular en plena misa:

" Sr. Cura, pues si nun hay cuartos pa la gaita, nin pal tambor, nin pa volaores, nun se preocupe: nadelante, la mantención del Sentu, que ye de maera, con toos los gastos de la pensión, págolos yo" .

Miel de Yanos

Y Yanos es rico en miel: las carbas de Yanos fueron siempre abundantes en éricas, brezos, retamas, tojos ... (gorbizos, urcias, peornos, érgumas..., entre los lugareños). Se suma la circunstancia de toda la masa boscosa que se prolonga por la cuenca del río hacia las entrañas de Valgrande: tupido hayedo y robledal. Con todo ello, los vecinos de Yanos han desarrollado con el tiempo una rica artesanía rural apícola (miel de Yanos), hoy comercializada en muchas plazas y mercados regionales.

Onde picha l'agua hasta la rodicha ...

El nombre del pueblo parece claro: lo de Yanos lo explican con mucha gracia, todavía hoy, algunos lugareños que recuerdan varias coplas alusivas a lo chano, lo yano que ye el pueblu:

"En Chanos, como ye tan chano,
picha l'agua hasta la rodicha"

O la otra que reza:

"En Chanos, como ye tan Chano,
tol agua apicha"

O la que dice:

"Na canciecha la Iría de Calechano,
hay un xetu entarréu hasta las orechas"

El segundo componente del topónimo es más discutible: de Somerón (derivado del lat. *summus 'superior'), indicaría la situación de aquellos rellanos que hoy preside el poblado, entre el profundo barranco del río Valgrande, y las cimas más altas del Carril y Sierrascrita, que separan a modo de crestón divisorio los valles de Güerna y de Payares. Caben otras interpretaciones.


las hábiles artes de Juan pa facer carreñas

La Cueva Guizo

Los vecinos y vecinas de Yanos recuerdan hoy unas cuantas anécdotas en torno a sus parejes. Por ejemplo, el misterio de La Cueva Guizo: siempre se había dicho en el pueblo que habían metido un gatsón (un gallo) en la cueva, y que había salido por La Romía, justo al otro lado del río Valgrande, en la ladera opuesta del valle.

Por esto, unos espeleólogos llegaron al pueblo y pidieron voluntarios para recorrer la cripta en las calizas del Candanal, sobre el camín francés y Munistiriu. Se alistaron Chuchi y algunos amigos que los acompañaron un buen tramo hasta que encontraron mucha agua, una especie de chaguete .

Estos improvisados guías (guajes entonces) decidieron dar la vuelta muy previsores, mientras los aventureros seguían cueva adelante. El misterio de la cueva sigue en pie, puesto que nunca más tuvieron noticia ni de los espeleólogos, ni de sus posibles hallazgos.

El tesoro de La Fuente Curuxeo

Finalmente, algunas coplas quedaron también en la memoria de los vecinos de Yanos. Por ejemplo la que fluye de las aguas en el manantial de Curuxeo (bajo los altos del Carril y Las Estacas). Dice así:

"En La Fuente Curuxeo,
entre un xabú y un pereo,
hay una pita con cien pitos
y una danza de mozas y mozos”
(escuchada a Tino, Antonio, Juan, Chuchi...)
.


la potseraína de quicos na primavera
na corralá de Juan

En resumen

Yanos de Somerón fue nombrado Pueblo más bonito de Asturias en el año 1968. Hoy el chugar dispone también del Centro Social "L'Arveyal", recientemente inaugurado.

Finalmente, allá por los años 1957, para las Fiestas de Nuestra Señora del Rosario, publicaba S. Sánchez esta puya titulada ¡El añu pasáu fue así!:

"Yo non quisiera perder
esti añu la fiesta en Yanos,
porque tovía me acuerdo
de lo bien que lo pasé
fai un añu el día'l Rosariu.

Axuntámonos Gaspar,
el fíu de mio tía Amparo,
Poli, Cuky, Alberto y yo,
y Luis el de Milagros.

Qué manera de reíse,
y qué fartura de carne
pillemos en Casa Vírgenes;
además, cobromos poco:
cobromos la xusta cuenta,
y de eso quitómos un poco.

Y qué orquestina más guapa
teníamos l' añu pasáu:
había tambor, acordión,
y, además, unos xiblatos.
Y yo, de tanto bailar,
anduve cerca de gastar
de la rodilla pa baxo.

Pero, además, otra cosa:
todo aquel que esté enfiláu,
le dan la facilidá
de poder dormir nun prau.

Y si lloviera aquel día,
ya está provistu el remediu:
hay un payar preparáu,
que está llenu de felechu.

Conque esti añu, tos pallá,
a gastar un par de riales,
que el mundo aquí ha de quedar,
porque el que piense compralu
a fuerza de trabayar,
antes de facer el tratu,
ha de quedar sin ranaz.

Animaivos, forasteros,
que nun vos ha de pesar,
pues tenéis la cama gratis
en el gran Hotel Payar" .
(S. Sánchez.
Recuperado por David Ordóñez)

Para más información, ver
Diccionario Geográfico de Asturias.
Ciudades, villas y pueblos.

Editorial Prensa Asturiana.
Colaboración de Julio Concepción Suárez

Blog de David Ordóñez sobre Yanos

Algunas descripciones de David Ordóñez Castañón

Munistiriu de Yanos, en la Universidad de Valladolid:
David Ordóñez Castañón

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