Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

"La sestaferia forma parte de nuestra historia y se practica en todas las zonas rurales de Asturias" (Ignacio Arias)"

La estaferia,
sestaferia,
sustiferia

(estaferias, esteferies):
la igualdad en el trabajo
.

(Publicado en
Programa para la promoción del trabajo comunal
en el Valle del Huerna
(Lena). 2003

Prólogo de
Julio Concepción Suárez.

Las estaferias nos hacen iguales.

En resumen, la estaferia (en realidad, la sexta feria) es un signo más del patrimonio rural lenense, muy deteriorado como en tantos otros casos: calzada romana, castros, castiechos, brañas... Pero, si bien el patrimonio material es más difícil de conservar (intereses económicos, desprecio por la cultura rural, nuevas tecnologías mal empleadas...), resulta de verdadero interés el ejemplo ancestral de nuestros mayores lenenses a la hora de valorar el trabajo comunal.

La estaferia (en otros conceyos asturianos, sestiferia, sustiferia, sistiferia, sextaferia...) se convierte así en un acto más de creatividad comunitaria, en unos tiempos hoy marcados por el individualismo y el deseo de crecer o dominar a costa de quien sea. En la estaferia había que arrimar el hombro en las cosas que usamos todos.

Y es que la estafera es verdaderamente una actividad didáctica, educativa. Bien sabían los vecinos de los pueblos que las cosas del común nadie las iba a hacer por uno. Pero también sabían que en las estaferias, por lo menos, todos éramos iguales: todos a trabajar en las cosas del común.

Bien recuerdan las Ordenanzas Generales del Principado de Asturias de 1781 que nadie, a excepción de los clérigos, estaba exento de concurrir a la estaferia, personalmente o por medio de un criado o jornalero, "aunque sea de la más alta jerarquía o goce los privilegios más amplios y aún específicos al caso" -dice en concreto el texto.

Un buen ejemplo para seguir aprendiendo de los paisanos y paisanas de los pueblos: en el trabajo todos iguales, mandatarios y mandados (alcalde, ruxior, feligreses) gobernantes y gobernados, hacendados y menos hacendados, ricos y pobres..., por lo que dicen las Ordenanzas.

Y sin excusas ni exclusas: el que no puede o no quiere trabajar que pague a alguien en su lugar, pero que colabore con las cosas de todos: que no trabajen los pobres y desheredados para que usen los caminos los más pudientes, los nacidos con estrella. Todos a la estaferia. Cada uno llevaba un instrumento señalado, o parexa de güeis; el que no acudía podía poner un sustituto, o pagar por día de trabajo.

El sexto día de la semana, al servicio de la comunidad

La sexta feria, ya en época medieval, era el sexto día de la semana (de ahí el nombre) en que se celebraba mercado. Como era día de descanso, una persona de cada casa, entre los 14 y 66 años, se dedicaba a los trabajos comunitarios: caminos vecinales, calzadas en las morteras, pontones, puentes, pedreras, aguatochos, rozas de caminos, argaxos, iglesias... Duraban desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde. En tiempos de Jovellanos, que mucho las alababa, se hacían carreteras con las estaferias.

Las Ordenanzas Generales del Principado de Asturias de 1781, 1839... fueron recogiendo los detalles y en algunos pueblos están redactadas: Ordenanzas de Oviedo, de Allande, de Pelúlano, de Bello. En general, se realizaban todo el año, según los acuerdos establecidos en la esquisa a toque del ruxior o del alcalde de barrio. Era sancionado el que no concurriera, exceptuado el clero, por supuesto: y las jerarquías y poderosos a dar ejemplo con su trabajo los primeros.

Y todo ello, como se dice, se organizaba en la otra sana costumbre de la esquisa (el conceyu de otras zonas asturianas): esa institución sanamente comunitaria en la que, reunidos los vecinos y vecinas del pueblo (uno/a también de cada casa), se acordaba por mayoría la prioridad de los trabajos a realizar en cada época.

La estaferia, siempre decidida en la esquisa

Tal vez de ahí la raíz de la palabra: latín exquiro, ex quaero, ('investigar, buscar'), a través del neutro plural *exquisa, con el sentido de 'conjunto de cosas rebuscadas, investigadas, acordadas entre todos, con mejor o peor ceño'. Pero era la decisión del pueblo, suponemos que sin otras manipulaciones ni presiones a veces tan sofisticadas.

En fin, estaferia y esquisa, dos actividades socialmente poco menos que sagradas: el respeto a la opinión de un pueblo; y la obligación de todos al trabajo comunal para conservar y crear cosas al servicio de todos y de todas. La igualdad en el trabajo.

Yten acordaron que para hacer sestaferias, los Regidores toquen la campana en la forma acostumbrada y el que no asistiese le multen en dos cuartillos  de vino por la primera después doblando si faltase a otra u otras sin perjuicio de tener que componer el escuadron donde se lo dejaron”(Ordenanzas de Pelluno, Ayer)

Ver la esquisa, el conceyu

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Xulio Concepción Suárez

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