Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
por Xulio Concepción Suárez

"Quienes ponían el nombre a los pueblos,
a las calles, a los montes, a los ríos,
acertaban casi siempre.
Es el talento insuperable del pueblo:
la naturalidad"

(Andrés Trapiello)

La casa'l monte:
entre las casas y las cabañas

Extracto del artículo publicado sobre este tema:
"La alimentación en la casa'l monte y en las cabañas
de la montaña central asturiana ",
en Etnografía y folclore asturiano:
conferencias 2001-2003 (pp. 159-194)
.
Julio Concepción Suárez.
RIDEA. Oviedo. 2004
Real Instituto de Estudios Asturianos
Ver Bibliografía.

Conceptos
La casa’l monte: cada familia, la suya (60-90-100... años atrás)

Se entiende por casa’l monte la casería principal de una familia que servía de paso intermedio entre el poblado y la cabaña más alta en las brañas del verano. Consta de cuadra y cabaña, pegada o exenta del edificio del ganado. Suele ser un conjunto soleado, a lo cimero de una finca, en el límite con las carbas comunales.

La casa'l monte suele tener vescón: una pequeña finca cerrada que servía para separar el ganado durante la noche, de modo que no se marchara lejos a la hora de ordeñar la leche por la mañana temprano.

Casi todos los vecinos de un pueblo solían tener su casa’l monte, aunque no llevara ese nombre: de hecho, cuando se olvidaba un aperiu en la cabaña o en la cuadra del cordal alto, se decía, quedó na casa’l monte; o cuando había que efectuar alguna reparación en primavera, se decía: facía falta reteyar la casa’l monte; o las vacas taban ente la casa, hay que segar la yana alreor de la casa..., y expresiones semejantes. Siempre en referencia a esa cuadra y cabana intermedia entre el poblado y la braña.


mazando con la butía
pa la mantega, la dibura...

El término procede de la primera acepción que tuvo el latín casa: ‘cabaña, choza de pastor, casa de campo’. Frente a domus: la vivienda en el poblado, la morada continua, el domicilio. Es más, el término casa como conjunto de cuadra y cabana se continúa hoy día en cualquier expresión para referirse al edificio de una finca en el monte: la casa es la cuadra, más el payar, más la payereta, más la cabana.

No habría que descartar el origen indoeuropeo de la voz casa en la raíz *kas-, variante de *kes- (separado, cortado’), que dio origen al castro, castiellu, por ejemplo y otras voces (Edward Roberts). Sufijo –tr- (‘lugar de’): el lugar de lo aislado, lo cortado, para su defensa.

Se diría por la toponimia que hay una continuidad entre los asentamientos primitivos de los altos, hacia el fondo de los valles: arriba, los currietsos; más abajo las corras, corrás, cabanas; más abajo, los castietsos; más abajo, los castros; más abajo, las villas; y abajo del todo, sobre las mismas cuencas de los ríos, las polas (los pueblos mayores, ya medievales). Más aún, hay una correspondencia visual entre todos ellos desde el alto del cordal hasta el fondo del valle. En el medio, la casa’l monte, el eje cíclico de toda la vida del año en la montaña, fuera de la casa en el pueblo: el domicilio.

"Esti ramu aquí traemus
a la Virxen lu tsevamus,
nun ye comu etsa lu merece,
ye comu pudemus datsu"

(vaqueirada).

carápanos

El monte: sobrevivir fuera de casa entre marzo y diciembre (sin otros alimentos)

Este conjunto, la casa’l monte (lat. montem, ‘montaña’), era muy cuidado pues allí había que pasar buena parte del año: la vida en la montaña, fuera del poblado. En primavera, se subía todo lo temprano que el tiempo permitiera, una vez agotadas las reservas de la yerba en los payares del poblado: abril y mayo, antes de subir a los puertos altos.

Y desde entonces los alimentos iban a depender, sobre todo, de los productos de la brañas (leche, queso, cuayá...); de algunos que se subían da casa cada semana (vianda, tocino, castañas...); o de los frutos que se pelaban por el monte (peruyas, arándanos, mostayas...); la mayoría. Podían completar la dieta algunos otros lujos obtenidos al troque en los mercados leoneses (lenteyas, pedretes, champletos, garbanzos...), que eran los menos, pues en todo caso, había que bajarlos al poblado.

En otoño, se bajaba del puerto en cuanto se agotaran los pastos, o forzaran también las primeras nieves de octubre y noviembre. Normalmente, subían a la casa’l monte al atardecer, dormían y bajaban por la mañana temprano para seguir las faenas propias del poblado: labrar, sembrar, recoger frutos...

Completaban la vida en la casa’l monte los animales menores que se subían del poblado: pitas, gochos, recietsa. En un tiempo, subía pues toda la familia: época de la yerba. Y desde allí se atendían los animales de la braña. Hoy todavía los alleranos llevan los gochos al puerto La Piornosa, sobre El Rasón.

Otras expresiones parecidas indican la estancia en el monte como lugar más estable de vivienda entre primeros de marzo y primeros de diciembre: dir pal monte, baxar del monte, chevar las vacas pal monte, el preu’l monte, segar nel monte, quedóse a dormir nel monte...

Estas expresiones siempre referidas a la estancia en torno a la cabaña y la cuadra del cordal. O topónimos como La Yana’l Monte. Incluso, en los inviernos buenos se subían los ganados algunos días por diciembre arriba para aprovechar la rama de los acebales, y ahorrar la yerba del payar: puertos de Güeria en Quirós.

La primera vivienda para muchos, tiempo atrás

Podríamos decir que la casa’l monte era la vivienda central la mayor parte del año: la primera vivienda entre marzo y diciembre. En la cabaña había casi todo lo necesario tiempo atrás: camera, primillera, trébedes, plegancias, cazu, pote, pota, cuyares, velas...

Y sembraban en primavera algunos productos de más uso (fabas prietas, arveyos, patatas...), que recogían por el verano arriba y otoño: pequeños güertos, cavás, borronás...

"Güey saqué las mías abarcas,
mañana vou pal puertu;
Dious mi guarde las mías vacas,
que m'han de fartar de cuechu"

(vaqueirada)

(en el trabajo original siguen varias tablas
que concretan y sintetizan los contenidos completos)


(miriando nel tsegu la braña al mediudía)

... artículo siguiente

Índice alfabético de contenidos