Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
por Xulio Concepción Suárez

 

Caminos,
de Antonio Machado

Comentario
por Jorge Delgado Sampedro

De la ciudad moruna
tras las murallas viejas,
yo contemplo la tarde silenciosa
a solas con mi sombra y con mi pena.
El río va corriendo
entre sombrías huertas
y grises olivares,
por los alegres campos de Baeza.
Tienen la vides pámpanos dorados
sobre las rojas cepas.
Guadalquivir, como un alfanje roto
y disperso, reluce y espejea.
Lejos, los montes duermen
envueltos en la niebla,
niebla de otoño, maternal; descansan
las rudas moles de su ser de piedra
en ésta tibia tarde de Noviembre,
tarde piadosa, cárdena y violenta
El viento ha sacudido
los mustios olmos de la carretera,
levantando en rosados torbellinos
el polvo de la tierra.
La luna está subiendo
amoratada, jadeante y llena.
Los caminitos blancos
se cruzan y se alejan,
buscando los dispersos caseríos
del valle de la sierra.
Caminos de los campos...
¡Ay, ya no puedo caminar con ella!.
***

Este poema de Antonio Machado, tiene como escenario Baeza, donde el autor vivió tras la muerte de su amada Leonor. Por este motivo, el poema "Caminos" como muchos otros posteriores está marcado por la pena. El ejemplo mas vivo de esto es cuando en la última frase dice: "¡Ay, ya no puedo caminar con ella!". Además, en el poema se representa un paisaje de otoño de un día al atardecer, lo que simboliza su tristeza, su desánimo"¦ en fragmentos como "a solas con mi sombra y con mi pena" se ve claramente esto.

El paisaje de otoño que se nos presenta en el poema sería el de una tarde de otoño, una tarde silenciosa, más bien al atardecer que se contempla desde la ciudad de Baeza, con sus murallas antiguas. El río corre entre olivares grises y huertas sombrías por el comienzo de la noche, que huelen a la tranquilidad, a la tradición y al trabajo si tuvieren olor. Las vides tienen pámpanos dorados, que darían una suave fragancia, sobre cepas rojas y el autor hace una comparación del río Guadalquivir que disperso, reluce y refleja con un alfanje roto. Se oiría el correr del río incesante espumeando. A los lejos se ven los montes con sus rudas piedras dormidos al atardecer, envueltos en niebla de otoño, maternal.

El ambiente sería de calma, con una ligera sensación de la humedad que precede a la noche y un poco de fresco. La tarde, del mes de Noviembre, se presenta cárdena y violeta. El viento sacude los olmos mustios por el otoño a la orilla de la carretera, ser oye una brisa suave y el agitar de las hojas secas que aún están en el árbol. Se ve la luna, que empieza a subir y está llena y presenta un color amoratado. Se ven los caminos blancos que se cruzan a lo lejos que conducen a caseríos o que se pierden en el valle. A pesar del otoño, define los campos de Baeza como alegres, en contraste con su tristeza. El poema termina con un lamento por la pérdida de Leonor.

En este poema, la mezcla del camino, el atardecer y el otoño, representa además de la tristeza del autor, la vida. La vida sería el camino que recorremos y el otoño y el atardecer representan la decadencia del camino, la pausa, tal vez, de caminar tras una larga jornada, en la que uno se siente cansado por el esfuerzo del día. Tal vez Antonio Machado se sintiera así tras la pérdida de Leonor; como un caminante de la vida que se encuentra cansado por los golpes de esta, y que necesita un respiro para seguir adelante pues ha llegado el atardecer y la noche y ya no tiene fuerzas para caminar mas.

Todo en el paisaje preconiza este descanso. A parte del otoño y el atardecer, los colores pardos, amarillentos, que representan tan bien el cansancio: por ejemplo "los mustios olmos" tras haber dado hojas todo el año ahora están en decadencia para descansar dormidos durante el invierno, estarían "cansados". A parte del simbolismo de la tristeza y el cansancio, el autor se mantiene fiel a su estilo descriptivo pues hace un descripción perfecta ("tienen las vides pámpanos sobre las rojas cepas"), en la que se puede imaginar fácilmente el paisaje representado.

Esta descripción del paisaje como muchas otras en diversos poemas busca presentar un cierto misticismo y encanto en el paisaje castellano, el paisaje Castellano de una España en decadencia, al igual que el otoño de este poema. También pretende hacer referencia a los antiguos orígenes de Castilla, una Castilla antigua y poderosa de antaño, ahora venida a menos ("de la ciudad moruna, tras las murallas viejas").

En definitiva, este poema, refleja los sentimientos de Antonio Machado así como también podría representar la conciencia española de la época, de gentes trabajadoras, en un ámbito rural, que al igual que el autor se ven envueltas en tragedias, enfermedades, y en definitiva, un gran desgaste emocional de los españoles de la época.

He escogido este poema por el gran simbolismo que conlleva, tan latente en todo el poema y que a la vez pasa tan desapercibido en algunos aspectos. Impresiona también la pesadumbre de Machado por el tema de Leonor sobre todo, pero también por la situación de la gente de aquella época. Además el simbolismo que utiliza (el otoño, los olmos mustios, los caminos) refleja a la perfección lo que pretende transmitir, además de ser éste un poema agradable de leer, tranquilo pero de fuerte valor simbólico.

Jorge Delgado Sampedro ..

Otros trabayos del mismo autor (I)

Volver a Esquisa literaria

Volver a ÍNDICE general de la páxina web