Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

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(pie de foto) L'Alto'l Palo: Las Cancietsas (Las Portietsas) que dan al Puerto La Cubietsa (nunca La Cubilla, entre los nativos, ni leoneses, ni lenenses), hoy Puerto Mieres

L'Alto`l Palo:
entre la vertiente asturiana
y El Puertu Mieres
(ladera ya de León)

Extracto del artículo publicado
en el Diccionario etimológico
de toponimia asturiana.

Edición de HiFer, 2017
(pp. 653 s.),
desarrollado para esta páxina,
con otros nombres del puerto
escuchados a vaqueros y pastores,
asturianos y leoneses,
de estos mayaos

(páxina en construcción, algunas fotos...)

1. L'Alto'l Palo: nunca antes *La Cubilla, entre los lenenses, ni siquiera entre los pastores leoneses nativos

El Alto’l Palo es la cima divisoria entre Tuíza y el valle de La Cubilla (hoy, Puerto Mieres), a la falda de Pena Tolóbriga: el único lugar de paso menos malo entre aquellas peñas casi verticales de la cima (las portillas actuales). Nada que ver con palo, más o menos reciente alguno aquí: un nombre milenario, en cambio, muy arraigado entre los nativos asturianos, lenenses y no lenenses, a uno y al otro lado de estas montañas siempre a medias con los leoneses.

Pero nunca La Cubilla entre los vaqueros, ni los pastores, ni nativos lenenses, ni leoneses tampoco; un nombre leonés que se aplicó indebidamente al alto, desde que los mierenses compraron el puerto a los de Pinos. Un caso de contaminación lingüística -etnográfica, etnocultural-, entre tantos otros por los altos.

Más aún, ni siquiera fue alguna vez *La Cubilla para los propios leoneses, tan próximos a los asturianos en la lengua -de ahí el astur-leonés, que propuso Menéndez Pidal décadas atrás. La prueba es evidente: en Torrebarrio, justo bajo Peña Ubiña, siguen llamado La Cubietsa al barrio cimero del pueblu: un ejemplo de respeto a la toponimia lugareña de siempre.

Hoy, en cambio, con el cheísmo creciente: Canciechas, Portiechas, Cubiecha..., que prefieren los nativos asturianos de las montañas (en su derecho lingüístico, y autóctono, están). Como ya es La Oxa'l Chaz, Candiochas, Chandicuandia, Chandelcurciu, Chago..., y semejantes articulaciones cheístas, más esperables y arraigadas en estos tiempos.

Desde El Alto’l Palo también se contemplan en invierno y primavera abundantes charcos y neveros, procedentes de los deshielos y los trabes en lo que hoy es El Puerto Mieres (Puerto Pinos para los de León). Hay que añadir el cariz pantanoso, chamarguizo, que ofrecen una buena parte de aquellas vegas entre La Vachota y Rosapero.

De ahí, tal vez, el origen del nombre como veremos, no por casualidad bajo Penatolóbriga (hoy, Penatolondra en evolución fónica toponímica, propia del asturiano y de cualquier otra lengua)


(pie de foto) Pena Tolóbriga (hoy, Penatolondra), La Mesa, La Tesa...

2. Pena Tolóbriga: hoy, transformada en Penatolondra, por evolución asturiana, como en otros casos

L'Alto'l Palo, en aquella perspectiva toponímica milenaria de las cumbres sobre los poblamientos primitivos a sus faldas, se diría que está en contigüedad con Pena Tolóbriga (Tulóbrica, según otros informantes) justo al lado, al este, en el cordal que sigue por La Magrera, La Mesa...

Pena Tolóbriga es el nombre antiguo de Penatolondra actual (1770 m): un dato muy apreciado que debemos a Manolo el de Riospaso; inolviable nativo de estos valles, al que tantos nombres y atenciones le debemos. Un día le preguntamos a Manolo por nombres de quellos altos, sentado ya en el portal de su casa, muy apagado, pero con la memoria tan preclara, para decirnos:

"Aquella ye Penatolondra...; pero bueno, eso ye ahora; porque antes, cuando hablaban mal, decían que yera Pena Tolóbriga...; pero eso nun lo pongáis que yera sólo cuando los antiguos hablaban mal... Ahora, pa nosotros ye Penatolondra".

(pie de foto) Una vida más que dura, bajo las nieves, demasiados meses al año, ¿pues cómo sería en tiempos prerromanos, medievales...? Y hasta poco más de medio siglo atrás, sin ir tan lejos...

La raíz prerromana que atestigua las palabras habitadas en los altos del Güerna

No sabíamos cómo agradecer a Manolo tal precisión en el tiempo: un nombre documentado -pinna tilobriga-, no sólo en los registros asturianos medievales, sino con una raíz muy extendida -briga- en toda la toponimia europea, indoeuropea, y muy estudiado, como iremos viendo. El documento oral lugareño, una vez más imprescindible a la hora de leer un paisaje cualquiera, y para su etimología.

Penatolóbriga es, por tanto, la peña alta sobre Acebos, entre El Alto’l Palo y La Magrera, divisoria con La Cubilla (actual Puerto Mieres), hoy evolucionada en este caso por los propios lugareños hacia la articulación más fácil de Penatolondra (tal vez, por influjo de la misma palabra asturiana tolondra, tolundru, como 'abultamiento, saliente', sin ir más lejos).

Desde peña tan relevante, aislada, muy vistosa, se divisa un amplio panorama lo mismo hacia Castilla -en el decir de los tuizanos con esta palabra- que hacia Asturias. Y bien se puede comprobar a poco que ascendamos unos metros ladera arriba, justo a la izquierda de Las Portillas, subiendo desde Tuíza.

La acepción prerromana de Tolóbriga (‘altura fortificada’) se aviene con un entorno montañoso en la misma cabecera del Güerna, cargado de leyendas acerca de imaginados pobladores de estas montañas limítrofes (y estratégicas) con la Meseta castellana.

Un nombre más que milenario: briga (altura, fortificación, poblamiento vigilado, ciudad...)

En principio, se podría pensar en la voz prerromana, tal vez preindoeuropea, *twr– (‘altura’), en su variante *tul, *tol– (‘punta, cumbre de montaña, altura’). El toponomista galego Cabeza Quiles cita un amplio campo de topónimos con esta misma base (Toedo, Toledillo, Toleda...). Segundo componente, raíz celta briga (‘fortaleza, castillo’), de donde topónimos documentados del tipo Turobrica (región Bética). Hay otras opiniones.

Variante de la misma base podría ser la voz indoeuropea *stil–o–, *tilo(s) (‘punta, cumbre’), latinizada en *tilus, más el citado sufijo celta –briga (‘asentamiento estratégico, lugar fortificado´): Tilobriga en los documentos.


(pie de foto) La Magrera, La Mesa, La Tesa, La Oxa'l Tsaz, Las Navariegas, Las Coronas, El Puerto Acebos, Las Güertas, El Cementerio, La Capía, La Oxa'l Cura, La Pena'l Preceeru, El Monasterio documentado del Alto Güerna, El Camín Francés,,,: los sucesivos poblamientos que empezaban y se extendían con los siglos por los altos

Aquella primitiva estrategia de vigilancia y poblamiento en los altos

Esa función defensiva que indica -briga se observa hoy en conjuntos históricos de la misma base, como Puebla de Sanabria: un pueblo levantado sobre un castro antiguo entre dos ríos, bien documentado como Urbs Sanabria, castillo más tarde (sin duda a partir de un reducido *Sanabriga).

Con el mismo sufijo, en la región cántabra está la histórica y estudiada ciudad romana de Julióbriga. Ciudad Rodrigo se llamó Miróbriga. Y en la vecina región portuguesa, el conjunto histórico de Conímbriga, más tarde origen de la misma ciudad de Coimbra.

La misma voz Tolóbriga (Tilóbrica en los documentos medievales) podría haber derivado en la actual Tolondra (asociado a tolondra, atolondrar…), a través de formas como *Tolombr(i)ga > *Tolombra > Tolondra, con ese refuerzo nasal frecuente en asturiano.


(pie de foto) El Quempu (El Campu, para los lugareños, por las razones que sean): se dice que el poblado a la falda del Monasterio Acebos y Penatolóbriga; luego, al par del Camín Francés del Güerna

Un origen discutido: muchas variantes de -briga, mucho antes de la interpretación romana

Como se dijo, tampoco parece que haya una última palabra sobre el nombre. Por ejemplo, Alberto Porlan (1998, p. 582) interpreta la raíz europea, y añade en Hispania los nombres de Talabriga, Terebriga, Caetobriga, Coelibriga, Dessobriga, Turobrica, Ivliobroiga, Lakobriga, Arcobriga, Brutobriga..., y semejantes.

A. Porlan contradice a M. Pidal, para quien la voz briga significó en principio 'altura, elevación' del terreno, en correspondencia con topónimos nórdicos que llevan la desinencia -berg: irlandés, bri (colina); galés, brig (cumbre); bretón, bre, breg (colina)...; y otros topónimos nórdicos terminados en -borg.

En consecuencia, del cotejo de estos significados, resultaría la síntesis de 'ciudad fortificada y emplazada en alto', aunque "no podría explicar por qué muchas de aquellas ciudades celtas supuestamente terminadas en -briga no estuvieron fortificadas ni emplazadas en alto".

Por esto, para A. Porlan, la terminación -briga sería más bien una 'normalización' de las terminaciones bárbaras, celtas..., "hechas por hablantes romanos, y no una desinencia original, convencional y sistemática que los bárbaros añadieron a sus ciudades para que supieran que eran ciudades".

Es decir, que, según Porlan, "los nombres bárbaros presentaban a menudo terminaciones originales variables en torno a una estructura semejante a la que los romanos normalizaron en -briga..."; sería más bien que "dichas terminaciones no eran desinencias fijas originariamente significativas, sino restos alternativos de dicha estructura..., de innumerables muestras" (p. 291).


(pie de foto) Pena Tolóbriga: Penatolondra, en la evolución fónica de los nativos; vista desde El Puerto Mieres, La Cubietsa; la pinna -briga (la fortificación prerromana, celta..., de las alturas)

3. El mal-llamado Alto de La Cubilla: un nombre desplazado desde La Cubietsa, el mayéu, las cabanas..., del Puerto Mieres

Como se dijo más arriba, la toponimia tradicional vaquera y pastoril astur-leonesa no recoge *La Cubilla ni entre los propios leoneses, tan próximos a los asturianos en la lengua -de ahí el astur-leonés, que propuso Menéndez Pidal décadas atrás.

En resumen, la contaminación toponímica con el apoyo oficial de las propias instituciones locales, regionales, periodísticas mal informadas, publicitarias, turísticas seudo-rurales; o de políticos, políticas, y de políticas lingüísticas seudo-asturianistas, al margen de los propios pueblos; y hasta de seudo-montañeros, folletos ciclistas castellanizados al margen del asturiano lenense; blogueros y blogueras, rederos y rederas..., contaminantes, que no se dignan siquiera preguntar a los lugareños, y, así, van colocando nombres y nombres al azar, fuera de su lugar de siempre y de sus palabras nativas ancestrales. Todo un solapado desprecio al asturiano en la montaña.

La contaminación verbal, una vez más: menos mal que respetuosos montañeros y montañeas con las peñas y las praderas que pisan, compensan, en parte, el desguace caprichoso -y hasta oficial- de las palabras: todo un ejemplo el trabajo digitalizado sobre mapas pateados por Alejandro Zuazua y Víctor Delgado, siempre por pueblos y mayadas, con sus ordenatas y GPS en las mochilas, en busca de pastores, vaqueros y lugareños para recordar los nombres en sus formas y lugares de siempre. Y tantos otros con su labor cartográfica -como Santos Nicolás-, de guías, libros..., de admirar -llevarían tiempo ahora-.

En definitiva, la contaminación, ciertamente, tiene más variantes desgraciadas que la del plástico, los cristales, las botellas, o los tubinos de las creminas solares por las camperas de los puertos y las brañas: la contaminación visual, olfativa, gustativa..., lo mismo para personas que para los animales, por supuesto. Con un detalle más que observa Víctor autor de pindio pindio: los plásticos, los cristales..., pueden recogerse de la campera; los nombres erróneos difundidos en los mapas, ni se pueden recoger siquiera para dejar limpio el nombre tradicional; contaminación doblada, irreversible tantas veces ya...

Volviendo al nombre desplazado, contaminado, la prueba de la versión tradicional está a pocos km del Alto'l Palo, en Torrebarrio, sólo con que vayamos rodeando Peña Ubiña, por toda la falda de pueblos y mayadas pastoriles. En Torrebarrio siguen llamado La Cubietsa al barrio cimero del pueblu: un ejemplo de respeto a la toponimia lugareña de siempre; asturiana o leonesa, coincidentes una vez más por las montañas compartidas con mejor o peor ceño.


(pie de foto) El Mayáu / Mayéu, La Cubietsa: nunca La Cubilla entre los vaqueros

4. El nombre de La Cubilla: La Cubietsa, también para los vaqueros de Mieres cuando llegaron al puerto

Para los vaqueros del Puerto Mieres, el espacio del topónimo ofrece pocas dudas: La Cubietsa (La Cubilla vino después) es el mayéu grande y muy topaeru, que se encuentra al otro lado del Palo, siguiendo las sendas que descienden por Rodriguero hacia las cabanas. O por El Vatse Angosto, El Vatse María Delgado, Piedra Xuguera... Varias sendas a La Cubietsa, según por dónde queramos rodear las peñas: muy placenteras todas ellas.

El Mayéu (Mayéu, para otros) La Cubietsa está muy bien elegido como espacio para el ganado y la estancia brañera: valle de pastos situado en dirección sur, con las puertas de las cabañas bien orientadas al sol más temprano; de este a oeste; puertas muy pequeñas, para que no entrara el frío.


(pie de foto) Puerta La Capilla'l Convento

El que dicen los vaqueros fue El Convento y La Capilla de unos monxes

Destaca La Capilla del Convento: un largo edificio en piedra, bien conservado y restaurado, con la puerta en arco tallado, que sirve hoy de entrada a una cabaña. Unos sillares labrados sirven de soporte a las paredes todo alrededor del edificio, a modo de anillo a la vista. Según la voz oral, era una congregación de monxes de La Sierra de Pambley.

La Cubietsa era el nombre también de los pastores leoneses, lo mismo que Cubietsas, barrio cimero de Torrebarrio: pocas dudas sobre la realización fonética común al astur-leonés, como atestigua también entre los filólogos de ambas lenguas romances, derivadas del mismo latín por estas montañas; asturiano y llionés, que dicen ahora los estudiosos de estos temas.

Un nombre metafórico del terreno retirado

El mayéu la Cubietsa representa, por lo que dicen los vaqueros, el puerto entero desde Rodriguero y La Raya (límite con La Vatsota) hasta el límite fondero con Rosapero. El nombre es muy claro sobre el paraje: un valle muy recogido, con agua abundante, sobre el río, al cobijo de las peñas circundantes...

Por tanto, palabra del latín cupa (cuba, barrica de madera), aplicada la voz en forma metafórica al terreno: una verdadera cuba natural para la estancia de personas y ganados. Un derivado más sería el propio cubil, los cubiles: el lugar del sesteo de los animales; y de los gochos en especial: la yacija más recogida, seca, resguardada.., de los porcinos en las corripas.

Poco más allá de La Cubietsa, está, no por casualidad, El Calderiru (Los Caldereros, para otros): valle empozado, muy topaeru,, incluso en días más fríos y de invernadas a destiempo; el resguardo natural del ganado en la braña.


(pie de foto) El puerto empozado, en cupa: en cuba, en cueva imaginada, que lleva el nombre metafórico del Puerto Mieres, antes Puerto Pinos

Todo un lenguaje habitado, palmo a palmo, con palabras del terreno

Los nombres del puerto atestiguan todo un paisaje bien descrito según las formas, funciones, cualidades de cada rincón aprovechable. Por ejemplo, La Pica, El Gurugú: salientes calizos; La Yana la Pica; Los Fueyos: más bien empozados; La Cuaña: paso en peña; La Yanona: campera muy apacible entre La Cubietsa y Los Navares; La Cueva: en valle; Les Corres: hubo cabañas y beyares pa los xatos; Los Morrillos. La Collá'l Moro.

La Fuente'l Melandrón: era zona de melandros; El Miriu Baxo, El Miriu Reúndu. El Cargaeru los Carros: donde venían los leoneses a por leña para las casas y los fornos. El Camín de los Carros. El Calderiru: valle muy retirado, donde llevaban los xatos por el día, cuando había mal tiempo, y mientras no mamaban a sus madres (sólo a tarde y a mañana). El Pozu la Nieve: nieves perpetuas antes, que aprovechaban los vecinos leoneses para llevar a sus casas en verano. El Camín Blancu: camino a Robleo.


(pie de foto) Vaca y xatina, a la hora de mamar en la mayada : y en sin acercase demasiao, por nun molestar, vamos...; y por si acaso...; pues la vaquina bien que nos mira...


(pie de foto) pero con el detalle: mirando bien arreguilá la xatina, por si la interrumpiéramos...

Como otros nombres para el cobijo también: Los Navares

El Negrón, ya sobre Villafeliz: de tonos oscuros en la piedra y la vegetación más bien sombría; Las Calles: camino a Villafeliz. Los Navares: varios valles en encrucijada; Los Gordoveros; o Gorgoveros: con agua abundante y setas grandes por temporada; La Xuguera, Piedra Xuguera: varias cabañas en buena vega, antes muy poblada en verano, con sus xuegos para los ratos libres; Los Ortigales: la zona de las ortigas, imprescindibles en las mayadas para el ganado. Les Fanes: muy pendientes.

En fin, La Cubietsa es un puerto ya de la vertiente leonesa, hoy Puerto Mieres, que traduce toda una estrategia de estancia en un puerto alto: mayadas y cabañas al resguardo del viento norte, en lo posible, con la espalda vuelta, y las puertas abiertas a las primeras rayás de sol.

Y se comprueba la palabra hoy mismo de marcha sobre un senderu: es un puerto con muchos valles, por tanto, con las corrientes de aire en varias direcciones; pero, a poco que cambiemos de ladera, el viento frío cesa de inmediato. Bien lo saben los ganados. Y bien situaron las cabañas los primitivos pastores y brañeros del puerto.


(pie de foto) El Puerto Mieres, Puerto Pinos para los leoneses: Xuguera, Pena Xuguera...: la costumbre de los xuegos en las mayadas de los puertos de verano, tal vez aquí también para recordarlos

5. El nombre del Palo, una raíz prerromana, en relación con las alturas, con el agua entre las rocas de las cumbres...

Como se apuntó más arriba, el nombre del palo se remonta a varios milenios atrás, en unas épocas prerromanas de primitivos asentamientos humanos en torno a las alturas: primero, la vigilancia en las cumbres; después, poco a poco, los poblados que se fueron formando laderas abajo, a medida que las circunstancias de tiempos más pacíficos lo iban perimiendo; finalmente, los poblados últimos en el fondo de los valles, buscando las aguas y las riberas más productivas de los ríos.

Pero muy discutido el origen del nombre. La diversidad de parajes asturianos y europeos no deja claro el topónimo. Por la presencia de peñas en muchos casos, convendría la misma raíz citada prerromana *pal–, *pal–o– (‘roca’). Para algunos casos donde predomina el ‘agua’, podría tratarse de la misma raíz *pal–, en su acepción de ‘agua estancada entre rocas, lugar pantanoso’.

Tal vez aquella misma raíz remota que dio el latín pălūs –ūdis, ‘laguna, charca, agua estancada’. Cabeza Quiles cita documentos medievales de 1026 donde se interpreta la voz paludes como “lugares encharcados, lagunas, prados de verán“.

En el mismo campo hidronímico existen voces en relación con los pantanos y lagunas, como el paludismo: enfermedad transmitida por mosquitos de lagunas. O el mismo palude romance: laguna, charca; de donde el adjetivo palúdico, en referencia a las lagunas; paludícola: que habita los pantanos. O palustre: perteneciente al pantano.

El hecho es que el topónimo Palo/s está muy extendido en la toponimia peninsular: Palos, en Murcia; Palos de la Frontera, en Huelva; Pals, en Girona; Palos de la Frontera, Palos de Moguer... Todos ellos interpretados en relación con los pantanos, las lagunas. Por esta razón, se suele relacionar la voz con culturas prerromanas.

La zona lacustre, palustre, palude..., que culmina en el Alto bajo Penatolóbriga

Por estas razones, la referencia del Palo parece más segura en torno al agua: sería el alto, la cumbre, la culminación de toda una zona más o menos lacustre, con pequeños lagos (lavajos, tsaguetes) salpicando todo lo que es hoy El Puerto Mieres; sobre todo en el invierno y con los neveros tras el deshielo en primavera.

Una prueba es evidente: se conservan un par de pequeños lagos (las tsagunas) todo el año entre las cabañas de La Xuguera y La Casa Mieres: unas zonas lamizas, con estancamiento constante que bien agradecen vaqueros y ganados por el verano arriba.

Más aún, el error del mal-llamado Alto de La Cubilla no sería más que la traducción del Alto la Cubietsa, teniendo en cuenta que el agua de la vaguada (la imaginada cuba metafórica) resultaría imprescindible para el ganado y los animales del monte (la caza) en aquellos altos.

Es decir, una mala traducción del nombre más antiguo, prerromano: L'Alto'l Palo, la cumbre divisoria donde termina la zona lacustre, palustre, palude, palúdica, de toda una vaguada, antes con bastantes más charcos y lavajos de aguas y neveros, en aquellos tiempos más cuerdos.

Esta adscripción del Palo al agua, la confirman autores como Bardio Díaz - Javier Fernández (2005, p. 50; ver Bibliografía de la páxina); así relacionan El Palo de Allande con el conjunto de topónimos alusivos a la explotación minera del oro, mediante el sistema de los canales y depósitos de agua con la técnica romana de los arrugia, los currugi, los corrugi; estos autores meten El Palo en el mismo campo hidrográfico que El Charcón, Los Los L.lagos, La L.laguna, Lagüeiro... Pocas dudas, por tanto, en la coincidencia lenense y allandesa.

Incluso el palo como 'poste, cercado...', tiene raíces prerromanas, ya indoeuropeas en el puerto

En fin, El Palo nada tiene que ver con palu alguno en este caso (pura interpretación popular); pero, incluso así, no se trataría más que de una resonancia de otra voz prerromana en su función limítrofe, como en tantos otros casos de muñones comuñeros; la misma voz palo tiene raíz indoeuropea: *pak- (fijar, atar, asegurar), que dio en latín palus (poste); y pagus (límite, distrito agrícola), luego país, paisano, paisaje, paisanaje...

Pues la circunstancia de la coincidencia de vertientes regionales en una cumbre habría contribuido a que los asturianos llamaran L'Alto'l Palo al límite con la vertiente leonesa: unos límites que nunca se sabrá del todo si unían más que separaban, en aquella obligada vecindad de pastores y vaqueros por los puertos, con mejor o peor ceño...

Pues, sabido es que las cumbres vaqueras y pastoriles -por voluntad o por necesidad- siempre unieron más que separaron en la soledad compartida de las cabañas y las montañas. Un ejemplo modélico aún para estos tiempos...


(pie de foto) La puerta La Capilla (El Convento); los cultos prerromanos, cristianizados, monacales..., las costumbres pastoriles, vaqueras...: la vida, siempre enlazada en cada tiempo por los altos habitados

6. La conexión de las palabras al filo de las culturas sucesivas y las cumbres habitadas, como atestiguan los topónimos

Una voz muy arraigada, en una cadena de altos asturianos circundantes a oriente y a occidente

Pero, en definitiva, la voz Palo no parece de creación romana, latina, demasiado reciente en aquellos contextos de poblamientos primitivos en las corras, curutsos, castros, castietsos..., al filo de las cumbres cimeras.

En el mismo cordal del Alto'l Palo, en relación etimológica con la altura, hacia el este, queda la Penatolóbriga citada, La Mesa, La Tesa...; y hacia el oeste, la cadena se haría muy larga: Candemuela, Torrebarrio, Torrestío, Teverga, La Mesa, Somiedo, Caboalles... O El Palo, ya en Allande.

Es decir, una gran mesa de piedra, recortada, de silueta muy vistosa desde cualquier distancia; un teso grande, un alto saliente; una imaginada muela, en forma de gran peña, no por casualidad, bajo Ubina la Pequena; una torre, fortificación, residencia palaciega; una torre de verano, propia del estío vaqueiro ganadero; un pueblo fortificado en el origen de los teverganos; una sucesión de cumbres cimeras, someras..., somedanas; la cabeza de los valles leoneses, allá por tierras tsazaniegas...

Dos nombres contiguos en contacto milenario: El Palo y Tolóbriga

Por ello, El Palo (manipulado hoy bajo nombre tan fuera de lugar como La Cubilla más refinada, urbanita y centraliega) supone todo un documento etnográfico -etnotoponímico, etnolingüístico- que atestigua los primeros poblamientos lenenses a las faldas de todas estas peñas; los restos a la vista siguen en parte en las Corras de Acebos, Las Coronas, Las Corrás del Meicín, La Corrá de las Cabanas, El Castiitsu...

Y tantos otros poblamientos sucesivos que terminaron por asentarse en los pueblos altos del Güerna que preside Pena Tolóbriga (la altura fortificada): Tuíza Riba, Tuíza Baxo, El Quempu, Riospaso, La Cruz... Todo un documento para la Historia de Lena y de la Asturias prerromana, en buena parte aún sin escribir. Imprescindible el nombre del Alto'l Palo bajo Pena Tolóbriga, para la investigación en estos tiempos.


(pie de foto) La Casa Mieres: El Puerto Pinos, ya en la vertiente de León

(sigue la páxina en construcción...)

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