Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

 

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HEROS
Eros

Resumen del libro
Por los pueblos de Lena
(pp. 278-281).
Julio Concepción Suárez.
Ed. Trea Gijón. 1995.

Un espacio seleccionado al sol: soleyeru pa semar temprano.

Poblado bajo San Miguel, sobre Renueva, en el camino a media ladera que ascendía hacia Payares por Fresneo, Yanos... Tuvo hasta 60 personas.

Las casas d'Heros se cobijan al norte de la explanada, entre el rellano de las tierras y el comienzo de la pendiente, resguardadas de los vientos por el promontorio que culmina en los altos de San Miguel. Las viviendas quedan, así, bien orientadas al sudeste, aunque en los meses del invierno el sol se vaya, como en Herías, a media tarde.

Poco más arriba, entre las güertas y las matas , se resguardan también del viento norte las pumarás: manzanales, perales, cerezales, ciruelares, nozales, figares. .., florecen tempranos en las pequeñas vaguadas del terreno, bajo la pendiente de los castañeros que se extienden sobre el valle de Renueva y La Frecha.

Como indicio de la condición más frutera de estos eros , estaban las moreras que sobrevivieron hasta hace algunos años (árboles delicados y poco frecuentes en estos valles de primaveras más duras).


los bueyes de la ganadería de Marcelino

En realidad, Eros (sin h)

Con el pueblo de Heros (en rigor, también sin [ h ]) ocurre algo parecido que con Herías : se trata de otro lugar escondido entre Renueva y San Miguel, en el otro extremo de la vaguada. Heros vendría a resultar otro lugar codiciado para la siembra, en uno de los pocos rellanos más apacibles que el entorno ofrecía entre Tarabechal, Las Chindias, Las Establas, La Sala'l Corraón..., y poco más.

En el poblado viven hoy pocas personas, pero el número, extensión y nombres de las antiguas tierras sembradas indican un poblamiento mucho mayor: Las Establas ('tierras con cultivos distribuidos en suertes alargadas', de donde el parecido a las 'tablas' ensambladas); La Iría, La Barrera (por su carácter recio y barrizoso a la reja del arado); La Corona....

En contraste con los sembrados estaban los reducidos espacios que, por húmedos y lamizos ( chamarguizos ), ya no se podían labrar. De ahí el nombre y la función de Las Tsindias : las zonas limitadas para el ganado (del latín limitare, 'poner límites'; asturiano, tsindiar, a tsindiar, chindiar, llindiar ...

En estos escasos, y, por ello más preciados, espacios cerca de las casas (tsindias, tsindones, tsindiones, llendones ...) cada vecino cuidaba sus ganados (la parexa , sobre todo), mientras comía lo suficiente para seguir trabajando la otra media jornada del día güeis .

A la derecha del pueblo -subiendo-, las pendientes sombrías culminan en el rellano de San Miguel. Sobre el pueblo, las carbas y penascas que llevan hacia Yan de la Piedra, Abiaos, Siorreúndu... A la izquierda, las pendientes que cierran el valle de Malabrigo y Vega Vieyos. Abajo, las tierras más húmedas de la ribera del río Fierros: Coxeo, Vega Chonga, El Quentu la Faragua...

Desde San Miguel a Heros.

La tradicional relación del pueblo con el caserío superior y capilla de San Miguel parece acorde con los datos lingüísticos: los rellanos de Heros , más fondos , retirados del viento y de los altos, junto al arroyo, más dados a los güertos y a los frutales que en la loma cimera, habrían sido estratégicamente elegidos por aquellos primeros propietarios de San Miguel, al servicio del camín francés , en aquella tan poco soleyera ladera de paso entre Fresneo y Campomanes.

Las fincas de Heros , primero como extensión de las de San Miguel, y sólo dedicadas a cultivos diversos, pronto necesitarían la atención de algunos colonos que se irían asentando en torno a los sembrados: pero, como siempre, y una vez más, en los espacios más pendientes, marginales, pedregosos..., fuera de la tierra de labor. Hoy, todavía, queda alguna finca y castañeru que sigue perteneciendo a San Miguel.

Los eros frente a las eras .

Ahora bien, los eros habrían de tener funciones en parte distintas a las eras : ya no parecen desdicados específicamente a los cereales. En todo el occidente asturiano, el eiro es una "extensión grande de terrenos de cultivo" ; "tierra de labor generalmente cercada" . En Sisterna, el eiru es "una parcela que forma parte de una curtía " , una ' cortina '.

En tierras del Bierzo, eiro es "tierra destinada específicamente al cultivo de trigo y patatas" , semejante al Valle Gordo leonés, donde los eiros son 'tierras dedicadas a cultivos como trigo, hortalizas, patatas...; pero no al centeno', aclara F. Rubio, pues se trata de suelos llanos, regadíos, cercanos al río , de donde surgieron los topónimos leoneses del tipo Eiro, Eirón, Eironix ..., según el mismo autor. En la vecina zona de Ancares, eiro, eirín ..., son, simplemente, 'tierras preparadas para cultivar' .

En tierras de Santander, en el dialecto popular montañés, García Lomas identifica, en cambio, los agros con las erías , dedicados, por tanto, al cultivo de la mies . En gallego, o agro es "terreo cultivado ou cultivable", sinónimo de agra pequena , "conxunto de terras de labor", y "extensión grande de terreo labradío que soe pertenecer a varios" . Y con la misma voz relaciona Joseph Piel los frecuentes topónimos gallegos: Agrovello, Agronovo, Agrolongo, Agromayor, Agrodosío ... (campo viejo, nuevo, largo).

Ya en los pueblos pirenaicos, en Val d'Echó, Méndez Coarasa define eros como 'cada uno de los cuadros resultantes de las subdivisiones hechas en las tablas de los huertos', lo mismo que el diminutivo eret .

En catalán, erol es un 'trozo de tierra en la que se siembran legumbres, hortalizas y otros productos de huerta' ; y erolar , 'dividir el terreno en erols ' .

Del agru al eru: 'la tierra labrantía de cuidar'.

Del conjunto léxico peninsular se deduce que los derivados del latín agru ( eiro, eiru, eru, eros, eret ..., según las regiones) designan 'tierras de labor dedicadas a los distintos cultivos' que exigen mayores cuidados. Ello se confirma en el dicho popular asturiano:

" En febreru, hores en casa y hores al eru " .

El eru alude aquí, simplemente, a las ' tierras de semar ': en Asturias y, sobre todo, en zonas de montaña, febrero es la época del comienzo de los primeros trabajos en la preparación de la sementera primaveral (la mayoría de los cultivos, menos la escanda); como un poco llueve y al momento está haciendo sol, hay que interrumpir varias veces las faenas de la tierra, lo que supone un fastidio más al campesino.

En conclusión.

Todo hace pensar que el ager latino pronto fijó el sentido de 'tierra de labor', frente a pratu y al resto de los campos de una villa -explotación rural- dedicados a los otros productos más espontáneos .

En definitiva, los actuales lugares asturianos con nombres del tipo Eros, Heros, Eiro ... (la grafía es lo de menos) fueron tiempo atrás ' tierras de semar ' junto al poblado: unas se conservan todavía; otras, las más, se fueron transformando en praos ; pero en todas siguen cultivados sus nombres difíciles de olvidar.


una buena parexa gües de Marcelino

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