Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
por Xulio Concepción Suárez

La Casa Nueva:
La Frecha
.

Resumen del libro
Por los pueblos de Lena
(pp. 329-333).
Julio Concepción Suárez.
Ed. Trea Gijón. 1995.
Actualización del 2014.

Los dos poblados: el antiguo, y el más reciente

Caserío a la salida de La Frecha en dirección a Campomanes por Vega Fondera. Conjunto de dos viviendas, hórreo, anexos para los distintos ganados, aperos de labranza, etc. Tiempo atrás, se llamó La Casa de Antón Bayón, de Villayana, con varias posesiones en la zona.

Por esto, el nombre de la Casa Nueva tenía otro emplazamiento próximo, no donde está ahora. Recuerdan Isaz, Merce, Fefi...(lugareños de La Frecha con mucha memoria de estos pueblos), que hubo un caserío más antiguo justo en lo que hoy es La Fábrica de Escanda, El Molín d'Escanda: era una especie de venta con tradición de arrieros por el camín real que venía de Payares; sobre 1950 empezó a derrumbarse hasta que despareció; pero, como tenía muy buena piedra, se aprovechó para otras construcciones.

Con un par de escudietsas, baxo la sotrabia

Quedan detalles importantes de su antigua condición de venta arriera: las escudietsas; recuerda Merce que se encontraron dos ejemplares bastante bien conservados en una sotrabia de la casa; es decir, bajo la techumbre por la parte interior; explica Merce el dato por la costumbre de los arrieros: cada uno tenía su escudietsa para comer en las posadas que más frecuentaba; de esta forma, al llegar cogía la suya, la usaba, la lavaba y la volvía a colocar en su rincón disimulado para el próximo viaje. Así se encontraron estas dos que se conservan como t6estigos de tantas costumbres camineras, hoy impensables para muchos.

Un poco más allá, hacia San Salvaor, está la finca de L'Hospital: antes tierras de sembrar, hoy praderas. Algunas murias conservadas en un matorral, y respetadas hasta la fecha, pudieran haber sido los restos de una antigua alberguería. No obstante, el nombre también pudiera referirse sólo a una de las posesiones de la institución hospitalaria (por pequeña que fuera), localizada en algún otro lugar cercano en torno a La Frecha.

El adjetivo "nueva".

Resulta interesante el paralelismo que comparten los dos adjetivos Nueva en ambos lados de La Frecha: a la entrada, en el camín real por el valle, bajo lo que fue el monasterio de Santolaya, y al lado del Hospital (sobre Vega Fondera), La Casa Nueva ; a la salida, en el mismo camín real hacia Fierros, sobre otra finca llamada igualmente Santolaya, Re nueva .

De esta forma, casa, y area 'campo' fueron correlativamente calificadas para señalar nuevas zonas habitadas al lado de otras mejor y primero organizadas (La Frecha, en este caso).

El Hospital y Sansalvaor.

Resulta de interés especial el Preu L'Hospital, hoy bajo los escombros de la mallamada Variante del Payares: una finca que conservaba unas cuantas murias derruidas en un montón en medio de la pradera, que la voz oral siempre relacionó con un antiguo albergue de caminantes por la calzada de La Frecha (la vía fracta de los romanos). Hoy, sepultadas inútilmente por toneladas de escombros con suficientes espacios por cualquier derribaíru nel conceyu (lo que sobran lugares para escombreras), sin necesidad alguna de bascularlos en las mejores fincas de una ladera con buena explotación agrícola incluída.

Queda el nombre del Hospital en la memoria de los mayores, y toda una serie de fincas colaterales, que podrían atestiguar un antiguo lugar hospitalario para arrieros, peregrinos, caminantes de paso: Viñamayor, Papús, La Rabera, Santolaya...

Destaca en especial el nombre de Sansalvaor, justo al lado del Hospital: una buena finca (varias hectáreas), siempre muy apacible y productiva, que se recuerda sembrada en buena parte. Recuerda Ramón el de Parana (memoria imprescindible de estos valles y pueblos) que la cuadra actual era mucho mayor tiempo atrás, antes de la reforma: tenía una puerta muy ancha (bien orientada al sureste), que no podría ser para las vacas, pues siempre son mucho más estrechas.

Todo hace pensar que se tratara de un edificio tipo venta, mesón..., con la entrada adecuada para los arrieros, o las xarrés, los carros pequeños de viaje... Estas cuadras eran mayores porque tenían las xaceas (las yacijas de acostarse) para los caballos, más anchas que las de las vacas (los caballos son más largos). Y habían de entrar también las pequeñas carrocerías de los viajeros.

El nombre de Sansalvaor parece evidente, por tanto: el camín de los peregrinos o del Sansalvador, antes hacia la iglesia de San Salvador de Oviedo, hoy la Catedral. El topónimo justificaría la conocida copla popular:

"Quien va a Santiago
y no va al Salvador,
es como si visitara al criado,
y no visitara al Señor"

Meyer Lübke. "Els noms de lloc...", p. 9. Charles Rostaing. Essai sur la toponymie ..., p. 88.

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