Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
 

Estupor y temblores,
de Amélie Nothomb

Tema 1. Primera parte: resumen, temas, personajes, estructura de la obra

(sólo un esquema
para que lo completes
con tu lectura de la obra,
con otras lecturas,
con otras interpretaciones,
con otras web... ...)

A. La obra misma.

  • Se trata de un relato autobiográfico, tratado con cierto humor, que denuncia la situación de las mujeres en Japón: critica, sobre todo, la situación despótica de algunos superiores, y en particular cuando la superiora es una mujer.

  • La novela es autobiográfica, contada por la propia Amèlie Nothomb, emigrante en Japón, joven belga de 22 años, cuando entra a trabajar en una empresa importante (Yumimoto), en la que lo único que importa es el superior.

  • En esta organización empresarial, tan fuertemente jerarquizada, un inferior debe presentarse siempre ante su jefe, con estupor y temblores, de donde el título del libro..

  • La protagonista ha de luchar, para integrarse en la empresa con dos desventajas: ser mujer y ser occidental. No lo consigue, y va pasando de unos puestos cada vez más denigrantes a otros, hasta que llega al último escalón: exclusivamente limpiadora de los servicios. Siempre por haber chocado con su jefa superior inmediata, Fubuki, no por casualidad, con el significado de 'tormenta de hielo'

  • Hace una reflexión profunda sobre la situación sin salida, el círculo cerrado, de tantas mujeres japonesas: para triunfar en el trabajo, ni pueden casarse, ni pueden disfrutar de una vida joven, pues la empresa le absorbe todo el tiempo. Siempre será una frustrada: incluso cuando triunfe en el trabajo, será mal vista puesto que no tiene marido ni vida familiar socialmente digna.

  • Hay una crítica al modelo de empresa que, para triunfar, ha de conseguir la sumisión total de los empleados: las iniciativas y capacidades individuales han de sustituirse por la imposición del conjunto empresarial tal como está jerarquizado. Un sistema económico tan productivo como destructivo para los empleados y empleadas, sobre todo. Sólo al final queda una nota de esperanza en que esa situación termine, con el dato de que la propia Fubuki, años más tarde, escribe a la autora con motivo de la publicacioón de su novela, algo que le alegra mucho.

B. Resumen

Se trata de una novela de humor, en la que Amélie Nothomb plantea la situación dramática de las mujeres trabajadoras en Japón, sometidas al despotismo de unos jefes ridículos que llegan al límite de la comicidad, sean masculinos o femeninos según los casos. En realidad se trata de una novela que ridiculiza simbólicamente todos los jefes y jefas del mundo. La novela cuenta la historia en primera persona, de una joven belga de 22 años, emigrada a Japón, cuando entra a trabajar en Tokio en una de las mayores empresas del mundo, Yumimoto. Es la típica empresa nipona, en la que no importan para nada los obreros, sino los jefes: los superiores, los que mandan. De ahí el título de la obra: un inferior siempre debe presentarse ante su jefe con “estupor y temblores”, como exige el emperador a sus súbditos.

La protagonista se enfrenta a una doble desventaja para integrarse en la empresa: ser mujer y ser occidental. Por eso a lo largo de la obra sólo encuentra desprecios, hasta el punto que le encargan sucesivos trabajos (servir cafés, fotocopiar documentos absurdos…), cada uno más degradante y peor que el anterior; llega a hacerse cargo de los lavabos de los hombres, con todas las connotaciones denigrantes que ello significa en la sociedad japonesa. Hasta su jefa inmediata, Fubuki (tormenta de hielo), símbolo de la belleza nipona, se convierte en su peor maltratadora.

Amélie, en cambio, nunca desfallece en su empeño de dignificación personal y laboral, ni en los momentos más duros por los que la van marginando. Hasta se compadece de Fubuki, que como tantas mujeres japonesas y universales se ven en la imposible tarea de triunfar en el trabajo y casarse. Porque si dedica todo su tiempo a subir en la empresa, no podrán encontrar el tiempo para buscar pareja y casarse; y si se dedica a buscar marido, nunca demostraría la total dedicación que requiere un ascenso laboral.

La empresa Yamamoto es una máquina de funcionarios que sólo pretende la sumisión total de los empleados y, sobre todo, las empleadas. Las cualidades individuales deben desaparecer en favor del conjunto empresarial y de sus complicadas jerarquías. Amèlie va realizando así una radiografía de nuestro sistema económico y de su perversidad. Y cuando reciba una nota de Fubuki, pasados los años y ya como novelista en Francia, todo parecerá un sueño, una pesadilla, pero con un rasgo de humor y de esperanza.

C. Algunas conclusiones de la lectura

  • Un trato denigrante a la mujer trabajadora. La protagonista es destinada a trabajos cada vez más ingratos, y siempre por debajo de su cualificación (servir el té y el café, cambiar el día de los calendarios, fotocopiar mil folios con el reglamento del club de golf del jefe una y otra vez "porque están descentrados") hasta culminar en su puesto como reponedora del papel higiénico del servicio de caballeros y limpiadora de retretes.

  • El contraste de la cultura oriental y occidental. El libro pone de manifiesto la gran diferencia entre las culturas de oriente y occidente, sobre todo en el mundo empresarial, que es descrito de forma muy cruel: la penalización de la iniciativa propia de los empleados; tomar una iniciativa sin consentimiento del jefe es algo indigno; el control absoluto de los sentimientos; las fórmulas burocráticas que exigen incluso que se repita ante cada uno de los superiores jerárquicos la petición de una simple renuncia a un puesto. Pero no solo la empresa japonesa es puesta en desprestigio; también se dedican muchas páginas a criticar su cultura en general, las grandes exigencias sociales hacia el ciudadano, especialmente si es mujer, y que llevan a que Japón sea el país con mayor índice de suicidios del mundo.

  • Sin expectativas de felicidad en la mujer japonesa. La novela expone sin eufemismos la tragedia de la mujer: nunca podrá ser feliz, pues nunca podrá hacer compatible su vida personal y su vida laboral. Eso también ocurrirá al hombre, pero en menor medida, pues la carga familiar y maternal no va a ser en la misma proporción. La nota de desesperanza se va agravando a medida que su jefa, Fubuki, tan joven y tan bella, pero sólo volcada con la empresa, aparece cada vez más amargada, pues pasan los años, no se casa y eso resulta vergonzoso en la sociedad nipona. La jefa se muestra así racista con la mujer occidental, a la que llega a tratar hasta de sucia, inculta, ordinaria, inferior en lo físico, en lo humano y en lo cultural.

  • La situación universal de la mujer en el trabajo. En definitiva, la novela plantea una situación laboral tan ridícula que parece surrealista: un trato tan humillante a los empleados y empleadas, con tareas tan inútiles y sin sentido, que causan humor y risa. Una novela simbólica: lo que ocurre en la empresa japonesa puede ocurrir en cualquier empresa del mundo, sobre todo con las mujeres.

D. Bibliografía de Amélie Nothomb (algunas obras principales)

  • Higiene del asesino ( Hygiène de l'assassin , 1992), trad. de Sergio López, Premio René-Fallet y Premio Alain-Fournier.

  • El sabotaje amoroso * ( Le Sabotage amoureux , 1993), Anagrama en 2003. Premio de la Vocation y Premio Chardonne.

  • Los combustibles ( Les Combustibles , 1994). Obra de teatro.

  • Las Catilinarias ( Les Catilinaires , 1995), publicada por Circe en 1997.

  • Atentado ( Attentat , 1997), trad. de Mónica Boada y Ana María Moix, publicada por Circe en 1998.

  • Estupor y temblores * ( Stupeur et tremblements , 1999), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2004. Gran Premio de novela de la Academia Francesa.

  • Metafísica de los tubos ( Métaphysique des tubes , 2000), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2001.

  • Cosmética del enemigo ( Cosmétique de l'ennemi , 2001), trad. de Sergi Pàmies, Anagrama en 2003.

  • Diccionario de nombres propios ( Robert des noms propres , 2002), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2004.

  • Antichrista ( Antéchrista , 2003), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2005.

  • Biografía del hambre ( Biographie de la faim , 2004), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2006.

  • Ácido sulfúrico ( Acide sulfurique , 2005), trad. de Sergi Pàmies, Anagrama 2007.

  • Diario de Golondrina ( Journal d'Hirondelle , 2006), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2008.

  • Ni de Eva ni de Adán ( Ni d'Ève, ni d'Adam , 2007), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2009. Premio de Flore.

  • Ordeno y mando ( Le Fait du prince , 2008), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2010. Gran Premio Jean Giono.

  • El viaje de invierno ( Le Voyage d'Hiver , 2009), trad. de Sergi Pàmies, publicada por Anagrama en 2011.

  • Una forma de vida ( Une Forme de vie , 2010). No traducida al español.

D. Otros artículos sobre Améli Nothomb

Tema 2. Segunda parte: La mujer escritora; historia de la literatura femenina

Anotación previa.

La historia de la mujer viene a ser la historia de una lucha milenaria en busca de la igualdad, pero que durante muchos siglos ello no fue posible: la mujer estaba reducida a la maternidad, a la casa y al servicio del hombre. Desde tiempos primitivos, la mujer fue el sustento de la familia o de la tribu, tal como hoy aparece en reportajes de culturas ancestrales sin contacto casi con las civilizaciones desarrolladas (caso de África, América, China...). Ellas, las madres sobre todo, cuidan la familia, trabajan el campo, van a buscar agua, acarrean leña, administran recursos... Pero quien manda es el hombre, sometiéndolas como esclavas en tantos casos.

Poco a poco, ya en época griega, la mujer empieza tomar conciencia de su situación y se rebela, tal como aparece en algunas obras literarias, leyendas, mitos..., de los autores clásicos (Lisístrata es un ejemplo). A lo largo de la romanización, época medieval..., la situación social de las mujeres más privilegiadas les fue permitiendo un tiempo libre, y un marido que les facilitaba la posibilidad de leer, recitar poemas, escribir..., pero siempre bajo su control y de forma privada, sin repercusiones sociales importantes.

Largo fue el camino, por tanto, para desarrollar su derecho a leer y a escribir de forma generalizada. Las mujeres occidentales, a lo largo de la Edad Media empezaron a luchar por el más elemental de esos derechos humanos: aprender a leer y a escribir, del que sólo disfrutaban si pertenecían a la nobleza, a la burguesía, o ai tenían un padre o un marido que se lo permitiera. Las mujeres pobres, las de las clases campesinas, plebeyas, esclavas…, no disfrutaban de tales derechos.

Pero sólo en el siglo XX podría hablarse de una cierta liberación de las mujeres traducida a las mujeres escritoras que pueden publicar casi en igualdad con los hombres. No obstante, la situación aún no es equiparable, como se refleja en muchos casos: sólo muy pocas mujeres están en la Academia de la Lengua, sólo algunas llevan premios importantes. Y los críticos siguen dando más importancia a las publicaciones masculinas que a las femeninas. La situación es otra, pero cambia muy lentamente. Veamos unos pasos hasta la fecha.

1. Época griega.

  • En Grecia la vida diaria de la mujer estaba reducida a la reclusión privada, y a la vida familiar, encerrada como vivía en torno al gineceo (habitación sólo para las mujeres).

  • Las jóvenes recibían una educación muy escasa: algo que aprendían de su madre, los deberes domésticos, distribuir las tareas de las esclavas, tejer, bordar, cocinar… Más tarde, criar los niños varones hasta que iban a la escuela; y a las niñas hasta que se casaban. Como no tenían libertad para conocer mozos, los propios padres arreglaban los matrimonios con otras familias del mismo estamento social.

  • Las mujeres podían ser expulsadas (divorcio) por el marido, simplemente devolviéndoles la dote, y enviándolas de nuevo ante su padre o protector.

  • No aparecen poetisas griegas con obras a su nombre, aunque se tienen noticias indirectas de algunas: Safo, Corina, Erina, Nósine… No se les daba importancia suficiente para que publicaran como autoras.

2. Época del Al-Ándalus.

  • La mayoría de las pocas mujeres escritoras eran poetisas libres, de familias bien, importantes o nobles; las menos eran de origen humilde, vendedoras, con trabajos manuales, esclavas dedicadas a distraer a los dueños de la casa… Algunas poetisas incluso proceden de familias con hombres ya dedicados a las letras o escritores.

  • Su actividad pública estaba muy limitada por las imposiciones islámicas y medievales, aunque, por influjo cristiano, esas normas se fueron mitigando, y las mujeres hispanoárabes fueron adquiriendo una mayor libertad dentro y fuera de la casa.

  • Empezaron las escritoras con diversos oficios en todos los campos: vendedoras de yerbas, lavanderas, tejedoras, maestras, médicas, cantoras, adivinadoras… Las mujeres aprendían en casa a leer, escribir, el Corán, poesía… Cuando acudían en las mezquitas para la enseñanza superior, iban acompañadas de un pariente masculino.

  • Sólo se sabe de las creaciones literarias femeninas por la inclusión de algunas poesías y biografías recogidas por hombres en sus diccionarios bibliográficos.

3. Edad Media.

  • La imagen femenina medieval estaba muy condicionada por la Iglesia, que la consideraba instrumento del demonio

  • La primera mujer escritora se dice que fue la alemana Roswita (932-975), una religiosa benedictina, que dejó tres obras escritas: Dramas, Poemas históricos y Leyendas, en las cuales exaltaba su fe y su castidad. Pero no se le consideró una mujer escritora con dignidad, lo mismo que a otras de su época.. .

  • Ya en el s. XII, aparece la voz de la mujer en las jarchas mozárabes, en las cantigas de amigo galaicoportuguesas, y en sucesivos cantares, villancicos… Siempre se trata de la queja, o lamentos, que la hija enamorada confía a su madre como confidente. En ocasiones se cuentan encuentros con el enamorado plenamente gozosos. Pero en esta época, muchas mujeres poetisas ocultan su feminidad disfrazándose de monjes, por lo que eran recompensadas socialmente, y al tiempo tenían la oportunidad de acercarse a la cultura y a la escritura.

  • Siglos más tarde, la reina de Navarra, Margarita de Angulema (1492-1549) escribió El Hetmamerón, una serie de relatos morales y galantes; era una reina muy inteligente y cultivada que escribía para liberarse de los malos tratos de su marido el rey.

4. Renacimiento.

  • La mujer autora de poesías aumenta su presencia durante el s. XV: las damas, la reina, inspiraban a trovadores y poetas, al tiempo que ellas mismas creaban sus propios versos. No obstante, sus intervenciones eran todavía ocasionales y más bien en forma de poesía colectiva, anónima.

  • Poco a poco fueron participando más con sus poemas en las fiestas y juegos caballerescos, con motivo de recibimientos cortesanos, bodas, celebraciones diversas, torneos, juegos… Y empezaron a gustar al público masculino y femenino en estos actos que combinaban lo musical y lo poético-literario.

  • El Cancionero General de este siglo recoge muchas de estas manifestaciones femeninas. Destacan las poesías femeninas en la poesía colectiva como intercambio de versos con poetas masculinos: versos cruzados de elogios o reproches, más bien como divertimento cortesano, pero de asuntos intrascendentes; damas que increpan a caballeros por falsos y traidores, mujeres burladas; insinuaciones eróticas entre ellos y ellas, amores de viejo y joven hermosa, y semejantes.

  • Los cancioneros de esta época ofrecen una poesía anónima, olvidada por los poetas cultos precedentes: canciones del trabajo diario, de mayo, de romerías, de ronda, de bodas, de elogios, de soldados…

  • El más importante era el tema amoroso, tratado desde el punto de vista femenino, de donde se deduce la participación de las mujeres poetisas.

5. Siglos de Oro.

  • Las mujeres lectoras y escritoras no son todavía demasiadas, aunque, aunque algunas, de mejor posición social, pueden permanecer más tiempo en casa y dedicarse a la lectura y a la escritura

  • Mdame de Sèvigné (1626-1696) escribió a su modo, pero sin intención de publicarlo: sólo para mostrarlo a su hija y a los amigos.

  • Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), religiosa mejicana, hija de padre español y madre criolla, es la primera mujer poeta más notable en territorio americano, pero en lengua castellana. Se considera la primera escritora feminista, lo mismo por sus poesías que por sus comedias, en los que desmitifica la ideología machista.

  • Pero sigue habiendo una barrera social: hay una falta de reconocimiento de sus capacidades respecto al hombre; mientras a los varones se les daba una instrucción más amplia, a las mujeres se les preparaba lo justo para leer y escribir. Su destino seguía siendo en parte ama de casa: niños, cocina, iglesia. Sólo las mujeres mejor situadas socialmente pudieron desarrollar mejor sus técnicas de escritura, llegando a competir en parte con los escritores.

  • Para una inmensa mayoría, el problema se plantearía cuando las mujeres supieran escribir, pues entonces los maridos temían que ellas mismas pudieran contestar directamente a las cartas que recibían, escribir sus opiniones, rebelarse, y escapar del control de los hombres.

  • La literatura sería entonces un arma contra el machismo.

6. Ilustración.

  • El esfuerzo de las mujeres por su liberación va conduciendo hacia la conquista de la igualdad. El derecho al uso de la palabra irá acompañado del derecho a la educación y del ejercicio profesional, la igualdad en el trabajo, la igualdad jurídica…

  • Con la Revolución Francesa (1789), las mujeres siguen marginadas en parte, pero empiezan a asociarse en clubes republicanos, al tiempo que exigen poder plantear quejas, derechos ciudadanos, tal como estaba recogido en la Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana de 1791.

7. Romanticismo.

  • A lo largo del s. XIX, las mujeres, a pesar de las prohibiciones, se rebelan contra ciertas normas, y asisten a una serie de espectáculos aunque sea vestidas de hombres para pasar desapercibidas. Son famosas mujeres como Mary Shelley, George Sand, Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber)…, que representan firmes mujeres escritoras de novelas. Así se van abriendo espacios públicos a lo largo del siglo.

  • Sólo unas pocas mujeres habían tenido la oportunidad de participar en la prensa hasta entonces. Cuando escriben en periódicos o revistas, han de hacerlo de forma anónima, o a nombre de su marido, quien a veces hasta se aprovecha de la circunstancia para aumentar sus escritos y su prestigio. Sólo después de 1840 se nota la presencia de la mujer en artículos de prensa, en revistas y en libros diversos, de poesía la mayoría.

  • En realidad, a lo largo del s. XIX, muchas mujeres todavía seguían practicando la escritura en secreto o se escondían detrás de seudónimos masculinos.

  • Es el caso de George Sand, en realidad Aurore Dupin, que después de 9 años de matrimonio, se separa y se dedica a la escritura; ante las presiones familiares y sociales, se oculta bajo un seudónimo con nombre masculino. George Eliot, en realidad Mary Ann Evans, publicó sus primeros ensayos, traducciones, con el anonimato antes del seudónimo masculino. Más tarde reveló su identidad en una carta al periódico Times. Se casó con George Lewis del que tomó el nombre para ocultarse como escritora, aunque no lo hizo exactamente por miedo, sino porque el público la juzgara su estilo objetivamente, y no con prejuicios por ser mujer.

  • Otras muchas mujeres escribieron bajo el anonimato: Jane Austen, Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero)…, algunas durante toda su vida. Hasta muchos maridos se apoderaban de las novelas de sus esposas, llevándose ellos mismos el mérito social. Es el caso de la escritora francesa Cloette, que se casó con un hombre veinte años mayor que ella, el cual le arrebató su primera novela, Claudine, todo un éxito literario; hasta la encerró en un despacho para que siguiera escribiendo otras novelas de la misma serie, hasta que ella se divorció seis años después

  • En este siglo el hecho de escribir se consideraba una profesión inadecuada para la mujer. Pero varias escritoras contradicen las actitudes discriminatorias, y empiezan a publicar en diarios como Tiempo de mujeres, que contribuyeron al desarrollo de la narrativa femenina; en ellos algunas mujeres escribían sólo por necesidad, por encima de la fama y otros intereses.

  • Un ejemplo es Emilia Pardo Bazán, con muchos recursos a su alcance: situación económica holgada, amplia cultura, viajes por Europa, una habitación propia..., ya que pertenecía a la clase aristocrática. Tuvo un gran mérito, pues abrió el camino posterior a otras muchas escritoras.

8. Siglo XX

  • Aumenta notablemente el número de mujeres escritoras, por lo que se va terminando con los prejuicios contra ellas. Hoy, por el hecho de ser mujer, ya no hay marginación por parte de la mayoría d elos editores. Hay ya muchos ejemplos de excelentes escritoras: Ana María Matute, Carmen Martín Gaite..

  • No obstante, en algunos países orientales, africanos..., la subsistencia de la mujer escritora evoluciona muy lentamente, y hasta sigue siendo peligrosa en ocasiones, por parte de las fuerzas tradicionales o fundamentalistas más radicales. No está bien visto que una mujer sea libre y responsable.

  • No hay igualdad todavía entre hombres y mujeres escritoras, aunque puedan ganar el mismo dinero unos y otras: el mundo sigue en parte dirigido por hombres.

9. Época contemporánea: los premios, las Academias...

  • Muy pocas mujeres en la Real Academia Española de la Lengua: 5 mujeres, de 46 miembros (Literatura, Ciencias...).

  • Premios Nóbel de Literatura: la sueca Selma Lagerof (909); la noruega Sigrid Undset (1928); la chilena Gabriela Mistral (1945); la polaca Wislawa Szymbrska (1996). Premios Nacionales, 4 autoras. Poco más...

Más información en http://www.esdelibro.es/archivos/trabajos09/200801048_escritoras_trabajo.pdf

Tema 3. Tercera parte: la literatura de extranjería

Otra forma de leer la creación literaria es la que se deduce de una serie de obras escritas por autores con un objetivo: reflejar las diferencias culturales (coincidencias y contrastes) que van observando en los países por los que viajan. O en los tiempos en que se sitúan: hacia el pasado o hacia el futuro imaginado, incluso. Así, en sus cartas, crónicas, diarios, fantasías, ciencia ficción…, van relatando lo que observan (o imaginan) en cuanto a educación, economía, productos locales, religiones, amor, lenguas, formas de gobierno… O lo que suponen, intuyen, proyectan..., hacia milenios aún por venir.

Suponen estas crónicas (relatos fantásticos a veces) una fuente en directo para entender mejor la historia de otros países a lo largo de los siglos medievales, renacentistas, ilustrados, modernos, futuristas … O para suponer cómo nos tendríamos que adaptar a nuevas formas de vida. Incluso para entender mejor el país propio, cuando un extranjero se extraña de las cosas que ve y oye de paso por nuestras culturas y tierras, y de las que no somos conscientes si alguien no nos las dice. Esta multiculturalidad es fuente de progreso: unas culturas siempre avanzan en contacto con otras. Y se dan cuenta de sus deficiencias ante los progresos de las más avanzadas. Veamos unos cuantos ejemplos.

A) Los Viajes de Marco Polo (ss. XIII, XIV) . El autor aporta en sus relatos de viajes comerciales entre Venecia y China, sobre todo, un precedente importante de los contactos entre Occidente y Oriente, es decir, entre la cultura cristiana y la cultura oriental, con otros dioses, otras creencias, cultos, ritos, mitos. En estos viajes se refleja la impresión que en aquellos tiempos (siglos XIII, XIV…) produjo China sobre Europa. Se podrían concretar en varios aspectos los productos que empezaron a unir la cultura oriental con la occidental, Asia con Europa:

  • La seda china llegaba a Europa, con tanta facilidad y abundancia por la famosa Ruta de la seda que los propios europeos empezaron a usarla más barata, y a imitar sus técnicas para confeccionar la propia seda europea. Fue, por tanto, una fuente de inspiración, de economía y de progreso en este campo del vestido y la industria textil.

  • Los alimentos: los europeos fueron aprendiendo a preparar las comidas con otros ingredientes, y otros productos como el arroz en múltiples variedades. Los macarrones italianos son de origen chino también.

  • Las especias culinarias: de las islas orientales llegan la canela, la nuez moscada, la pimienta, el jengibre…, muy utilizadas en la condimentación de platos diversos luego por toda Europa.

  • Artículos ornamentales: van llegando de los países orientales las perlas, las piedras preciosas, lo mismo como ornamentos que como amuletos y elementos simbólicos protectores de la salud física y síquica.

  • La pólvora: era conocida ya por los chinos desde la Antigüedad, por lo que un monje franciscano trajo la pólvora a Europa; al tiempo que la Orden Franciscana tuvo mucho influjo también en la cultura china, con importantes cargos de responsabilidad en las ciudades.

  • La pintura china: tuvo importancia decisiva en el desarrollo del Renacimiento (paisajes, fondos, asimetrías, movimientos acentuados…). Igualmente se desarrollaron todo tipo de miniaturas en los decorados, los bronces, las pinturas…

  • La imprenta: en el s. X los chinos ya tenían su tipo de imprenta, aunque con rústicos caracteres de madera para la impresión de libros. Lugo los fueron elaborando con arcilla, metal… A Europa, llega con Gutemberg en el s. XV.

En resumen, los contactos con la cultura china (y oriental, asiática en conjunto) dieron lugar a numerosos inventos en Europa, no exactamente como simples modelos a imitar, sino más bien como fuente de inspiración para crear formas nuevas, con la mezcla de culturas fundidas. La cultura europea ya estaba acostumbrada a la asimilación de otras culturas (árabes, musulmanas, judías…), de forma que no le resultaría difícil añadir ahora las que procedían de Asia. El resultado fue que la mayoría de los inventos europeos se llevó a cabo por parte de individuos de origen desconocido (artesanos, alquimistas…).

B) Cartas persas, de Montesquieu (1721). Es una novela epistolar satírica, irónica, donde los protagonistas orientales se critican los usos y costumbres occidentales, ridiculizando sobre todo la corte francesa. Sus protagonistas chiitas (persas, iraníes) van describiendo situaciones en los países occidentales, sobre todo, que recorren: Italia, Francia… Critican a los políticos que se distancian del pueblo, de sus costumbres y de sus tradiciones. En realidad, aparecen las ideas de Montesquieu.

C)  Cartas marruecas, de José Cadalso (s. XVIII). Son noventa cartas que se intercambian entre Gacel (marroquí), discípulo de Ben-Beley (sabio marroquí, también) y Nuño (cristiano, tutor en España de Gacel). Gacel va contando su deseo de viajar y de aprender, conociendo la cultura cristiana sin prejuicios. Para ello se mezcla con los cristianos, viste como ellos, se relaciona a diario, pide consejo… Al tiempo va informando a su amigo marroquí de lo que va viendo y aprendiendo. Le cuenta, por ejemplo, lo difícil que resulta formarse una verdadera opinión del país al que se viaja: cada país, cada provincia incluso, es diferente.

Gacel dice que España es rica en recursos naturales, lo que explica que tantas civilizaciones la hayan conquistado y pretendido (fenicios, romanos, godos, moros). En consecuencia, siempre estuvo en sucesivas guerras, muchas por cuestiones religiosas. No desea para su país los vicios europeos. Dedica muchas cartas a comparar la educación entre Marruecos y España, y se asusta de las diferencias clasistas que se establecen aquí, y de la degeneración de las costumbres.

Así va pasando a lo largo de las cartas por otros muchos temas, siempre destacando las diferencias culturales: la amistad, la poligamia, la moral, el amor, las herencias, los nobles, las clases sociales, las disputas escolásticas, la decadencia del arte, la diversidad de provincias, las guerras, la religión, la patria, el honor, el orgullo, el lujo, la pobreza, el lenguaje, los escritores, las ciencias…

En resumen, a lo largo del intercambio de opiniones de los tres protagonistas, se van sucediendo las distintas perspectivas a la hora de considerar las diferencias culturales entre las diferentes culturas africanas y europeas. En unos aspectos se destacan unos valores u otros, al tiempo que se critican en su caso. Se ven así las características de los españoles, franceses, alemanes, ingleses…, en comparación con los marroquíes y africanos. Destaca sobre todo el deseo cosmopolita (universalista, integrador, imparcial) de los protagonistas, a pesar de las diferencias culturales entre los países. Todos tienen algo bueno que aprender y algo que corregir: los vicios, la mala educación, la corrupción que sólo lleva a la decadencia de un país.

D) Crónicas de Indias (desde el s. XVI). Se trata de una serie de relatos sobre el descubrimiento de América, escritos en principio por los vencedores: los territorios americanos conquistados, las proezas, la dominación cultural, religiosa, política…, sobre los pueblos indígenas sometidos por los europeos. Una serie de cronistas narraron a partir del s. XVI los viajes al continente americano (las supuestas Indias), las experiencias propias o relatadas por otros, las leyendas formadas en torno a los conquistadores. Ello dio lugar a todo un archivo histórico en el que se fueron recogiendo este tipo de narraciones con diversos contenidos: geografía americana, culturas y vidas de los indígenas, pensamientos, productos nuevos descubiertos… Eran las crónicas de Cristóbal Colón, Américo Vespucio, Hernán Cortés… Ésta era la versión de los vencedores.

Pero pronto apareció también la versión de los vencidos: los que empezaron a denunciar las injusticias cometidas, los desmanes, los mismos desastres del derrumbe del Imperio de los conquistadores. En la crónica de Pedro Cieza de León, por ejemplo, se recogen muchas de las protestas y los sentimientos humillados de los pueblos indígenas, los vencidos. En el mismo s. XVI ya surgen los primeros cronistas indios y mestizos que representan la voz de los vencidos, aunque son escasos y siempre condicionados por el régimen colonial (al servicio de los vencedores). Principales cronistas indios: Titu Cusi Yupanqui, Juan Santa Cruz y Felipe Huamán. Destaca sobre todos el Inca Garcilaso de la Vega. Luego vendrían otros muchos: Fernández de Oviedo, López de Gómara, Toribio de Benavente…

En fin, con todas estas crónicas se fueron aclarando con los siglos (hasta estos mismos años del dos mil) las circunstancias de la conquista del Nuevo mundo: no todo fue como dijeron los vencedores, ni mucho menos; ni todo fue riqueza traída a Europa, éxitos, justicia, respeto a los indígenas… Hay otra versión que habla de fracasos, saqueos, humillaciones, pérdida de barcos, naufragios con tesoros, fracasos… De ahí esa larga leyenda negra que circula todavía en América sobre los desmanes de los conquistadores, los religiosos, la Iglesia, los ejércitos… De las dos versiones puede aclararse la verdad de los hechos.

E) Un yanqui en la corte del rey Arturo, de Mark Twain (s. XIX). Un desconocido, Hank Morgan, procedente de EE.UU., llega a Inglaterra a ver el Castillo Warwick, donde hay numerosas informaciones del rey Arturo. Entonces explica a un interlocutor las causas por la que sabe tanto de la época del rey. Se trata de un sueño en el que Hank se encuentra con un caballero de aquella época (año 528), que le proporciona numerosas informaciones en torno a los caballeros de la tabla redonda, Camelot... Hank conoce al mago Merlín, que tiene ciertos poderes mágicos, y es muy temido por los habitantes de Camelot.

En el sueño, Hank había sido preso por el extraño caballero y condenado a muerte el día 21 de junio, precisamente cuando él sabe por la Astronomía que habrá un eclipse de sol. Cuando lo iban a quemar, les advirtió entonces que, si lo hacían, se oscurecería la Tierra para siempre. Entonces, el rey y los habitantes lo creyeron porque nunca habían visto un eclipse, por lo que el mismo rey mandó detener la quema de Hank, al pensar que tenía poderes mágicos. Pasó el eclipse y todos quedaron muy contentos y convencidos del poder de Hank, por lo que en adelante le llamaron El Jefe.

A partir de entonces, Hank se vuelve un héroe admirado por el pueblo y odiado por otros magos. Empieza a enseñarles la tecnología, a construir fábricas, escuelas, maquinaria avanzada, teléfonos… Es protagonista de diversos prodigios que causan admiración, establece justicia, libera presos torturados sin razones, se opone a los torturadores… Se casa con la princesa Alisande (hija del rey Arturo), se cansa de aquella vida de lujo y hasta propone al rey cambiar de vida por un tiempo para saber cómo viven los pobres. El rey y Hank conocen la pobreza, y éste decide cambiar las leyes para que la gente pobre tenga más dinero y derechos.

Por este camino, el rey y Hank tienen muchos problemas con los traficantes de esclavos, porque no los reconocen, de modo que hasta los meten en prisión en Londres, a pesar de que se identifiquen como tales. Cuando iban a ser ahorcados, 500 caballeros vienen en bicicleta y los rescatan. En un duelo con Sir Sagramore (quien lo había retado), Hank saca una pistola, dispara, lo mata y los habitantes creen que es cosa de magia, pues todavía no se habían inventado las pistolas, por loq ue nadie ya más se atrevió a retar al Jefe.

Durante a un viaje a Francia, hay una división en el país: el rey decide quemar a su esposa por celos, pero es liberada por Lancerot. El país queda dividido en dos bandos: los fieles al rey y los fieles al liberador Lancerot. El rey muere a manos de Lancerot, por lo que le sucede Hank. Tras una serie de aventuras, Hank queda dormido por el mago Merlín durante 1300 años, y muere contando su historia en una especie de delirio y fantasía.

En resumen, se trata de una ficción caballeresca y satírica en la que el autor transporta las ideas tecnológicas, religiosas, políticas, sociales…, desde el s. XIX al s. VI: mediante el recurso al golpe en la cabeza y quedar sin conocimiento, el yanqui americano viaja en el tiempo a la corte del rey inglés Arturo, donde se dedica a crear las cosas e instituciones que él considera necesarias para la sociedad de aquella época.

F) La máquina del tiempo, del británico Herbert George Wells, 1895

Se trata de una obra en la que el autor se imagina el tipo de ciudad, vida, personas…, que podría existir dentro de 800.000 años. Así va describiendo ciudades irreales, de las que se deducen las consecuencias del modo de vida precedente: falta de espacio, de recursos, deterioro del medioambiente… Los seres vivos se tienen que adaptar a un medio completamente nuevo. Las gentes se matan unas a otras para poder alimentarse y sobrevivir. El autor se pone en situaciones extremas.

Un científico del XIX logra descubrir la forma mágica de viajar físicamente a través del tiempo en un vehículo que él mismo logra construir. En un momento cuenta a sus amigos la historia de cómo viajó a través del tiempo: para conocer el futuro de la humanidad, se desplazó hasta el año 802.701; ante su sorpresa, no encuentra una sociedad desarrollada, sino un mundo en decadencia, habitado por los Eloi, sin inteligencia, sin escritura, sin fuerza física…, que viven aterrorizados por los Morlock, otra rama de la especie humana que vive en la oscuridad del subsuelo, y que sólo sale de noche para alimentarse de los Eloi que capturan. Después de varias exploraciones por el futuro, vuelve a donde dejó la máquina del tiempo, pero se la han robado los Morlock. Tras una serie de peripecias, recupera su máquina y escapa antes de que lo capturen a él también.

El protagonista continúa su viaje en el tiempo hasta el borde de la vida en el planeta Tierra, con una nueva era glaciar que casi destruye toda la civilización. Pasan millones de años y ve cómo el sol se detiene sobre el cielo. Exhausto y atemorizado, regresa a su época y cuenta la historia a sus compañeros que le estaban esperando. Nadie lo cree. Se vuelve a fugar y de nuevo le esperan para que cuente nuevas aventuras.

Versión cinematográfica interesante (buscar en internet, se comentará en clase).

G) Un mundo feliz (1932), Aldoux Huxley

Se trata de una visión utópica, irónica, ambigua, de una futura sociedad en la que los humanos serán generados según las clases sociales necesarias para el funcionamiento de una humanidad muy tecnificada (castas alfa, beta, gama, delta): desaparece la violencia, la guerra, la pobreza…, por lo que todos los humanos son felices. La visión irónica del autor consiste en que el precio pagado es que también desaparece la familia, el arte, la religión, la ciencia, la filosofía… Hasta el amor tiene formas completamente diversas al concepto actual.

Los dos personajes simbólicos (Bernard Marx y Lenina Crowne), en alusión a Marx y a Lenin, representan puntos de vista completamente enfrentados en sociedad: Lenina es la perfecta ciudadana feliz, se relaciona con todos los hombres que le sean posibles, pero no es libre en el pensamiento. Por el contrario, Marx es como el forastero, intelectual (tipo alfa plus), rechazado por las mujeres de su casta y poco respetado por las otras inferiores. Se convierte así en un inadaptado social, desinteresado por los deportes, no toma soma (sustancia que los vuelve felices), por lo que es un inconformista continuo.

En la segunda parte de la novela, aparece John el Salvaje, hijo de Bernard, como resultado accidental de un fallo anticonceptivo: el niño creció en contacto con la cultura de aquellas tribus indias de EE.UU., pero influido al mismo tiempo por las creencias cultas de su madre. Cuando entra en contacto con el Mundo Feliz, el autor aprovecha para criticar sus defectos en relación con la sociedad tradicional.

En resumen, se trata de una obra con un problema de enfrentamiento cultural: para conseguir una humanidad feliz, la sociedad debe ser manipulada, sin libertad de expresión, sin posibilidad de elección responsable, sin intelectuales, sin emociones libres… En cambio, John el Salvaje considera que esa felicidad es puramente artificial; incluso piensa que el dolor y la angustia son necesarias para la vida, pues, sin ellos, la alegría misma pierde su significado.

Por otro lado, sólo cuando no hay una felicidad completa (en la infelicidad), son posibles la expresión de las emociones, las ideas intelectuales, el pensamiento creativo. El autor critica también la liberación de la moral sexual, como contraria al amor y a la familia; critica el gobierno centralizado, el uso de la ciencia para controlar los pensamientos y acciones de la gente, el capitalismo, el consumismo… El contraste de ambas visiones sirve para prevenir los riesgos de un mundo manipulado, dirigido, tecnificado..., en el que las personas pueden parecer felices, pero sólo a costa de perder otras cualidades verdaderamenmte humanas.

(sigue la páxina en construcción)